jueves 23 de febrero de 2012

centrifugado


Debido a la mala vida que me hacen llevar, me ha sobrevenido un ataque de lumbalgia, la mar de majo él.
Me tiene a medio gas y por ello, hoy he decidido trabajar desde casa.
Levantarse y meterse en la ducha es ya todo un  mundito de por sí, ni que decir tiene que hoy he visto las putas estrellas.
Después de medio morirme tras la ducha, he tenido que lidiar con el secador, que hoy parecía pesar un quintal, me cago en la leche.
Sí, lo sé, puedo optar por el secado al aire, pero la imagen que doy de buena mañana es prou patética de por sí y no hace falta ir asustando al miedito.

Paseo matutino de Taila- y mío- y toreo con ella porque no para de tirar, así que ando como si me fuesen echando descargas eléctricas o calambrazos. Menuda estampa.

Nada más cruzar la calle, la mañana ha tenido a bien regalarme la postal bucólico-bohemia de un pavo miccionando en un árbol, cosa que ha hecho las delicias de mi persona y me he largado espetándole un ¡Joder pavo, qué Porken! en todo su jeto. Soy un temerario.

Vuelvo a casa, desayuno y me sigue doliendo la espalda.
Recoñozco, que como roedor canalla que soy, me va el endrogalme pero hasta yo tengo mis límites. No puedo ir tó puesto si tengo que repasarme documentos a discreción. Básicamente porque no haría diana ni en doscientos lustros y el entorno de la publicidez es inmediatamente si no, antes.

Me pongo al tajo, y como llevo ya un par de horas dale que te pego a la tecla, decido levantarme y andar un poco por casa, y así aprovechar para hacer cinco minutos el marujón.
Voy a pegarle repaso a la lavadora de carga superior, como no puedo inclinarme porque me sigue doliendo la espalda un cojón, decido coger una escalera pequeña para salvar la distancia que me impide llegar al tambor. Vengo defectuoso de fábrica y soy pequeñín.

Empiezo a recoger la ropa, y cuando casi he terminado, reviso por si se ha quedado algo dentro, con tan mala suerte que me caigo dentro del tambor y empiezo a dar vueltas.Muchas.
Los nervios se apoderan de mí y empiezo a correr, he llegado a modo centrifugado, así que llevo un mareo de tres pares de pelotas.
Taila que me ha oído en el desatino, se ha encaramado por la escalerita y me ha mordido el jersey para rescatarme.
De resultas del escarceo con la lavadora, salgo con un look afro total que no hay quien coño alise. Obviamente hoy no me ha visto Marco Aldany.
No me atrevo a hacer nada más, así que me dirijo al ordenador a ver si doy pie con bola.

Toppo me siguen temblando las piernas

miércoles 21 de diciembre de 2011

curiosidades sobre gipsy queens, chinorris y paquis


Aprovechando la bienentendida del acueducto que se nos plantó aquí el mes de diciembre, y teniendo en cuenta que estábamos a medio gas, pendiente de clientes y de estiras y aflojas varios, tuvimos que quedarnos por estos lares, así que uno de esos días tontorrones decidirnos darnos un rulito para ver la variopintez del mercat dels encants vells.

Así que nos vestimos y nos dirigimos hacia allí Potter, Taila y el menditas escribiente.
Atacamos el mercat por la zona oeste, que da a la diagonal, nos damos cuenta que así de paseo matutino, nos queda a tiro de piedra de casa.
Decidimos estar de garbeo y otear si hay alguna pieza que nos interese para el museo de los horrores o lo que convenga decorar. A Potter le entra el sirocco de café por la vena así que después de dar un par de rulos entre peña multi-color y multi-olor, nos plantificamos en el bar-café de dentro del mercado.
Nos atienden muy amablemente, una chica que si no se ha dejado los brazos como un colador en otra época en plan dame veneno que quiero morir, poco le ha faltado. Ahora lo tiene todo cubierto de tatuajes y no voy a ser yo el que se ponga a revisárselo.
Una yayuli que está ahí con su hijo tomándose su sol y sombra, mano a mano, se enamoran de Taila y como son todo amor gossuno, intentan darle medio croissant. Agradezco la iniciativa, aunque les digo que se corten un poco porque si no, les voy a hacer recoger el desatino intestinal de la perra y lo van a flipar.
Potter se ha rehecho con su cafeína y seguimos de circunnavegación por els Encants.

Damos con el hocico en una tienda de artículos para perro, Taila está literalmente cogiendo carrerilla para tirarse encima de los almohadones. El propietario, muy amabilidoso él, nos dice que la atemos en corto. Nos enseña un colchón moloncio hecho de tela tejana que tiene una pinta de confort de la rehueva. Taila nos mira con ojillos de sí quiero y nos dejamos convencer.
Seguimos para bingo, y cuando hemos terminado con el interior del mercado, salimos a la calle donde están todos los tenderetes de braguerío y calzón nacional. Un espectáculo polícromo digno de un caleidoscopio.

Estoy en plan observatorio cuando de repente una gitana salida de la nada me dice: ¡ay paaaayo! mira este perfume de Chanel, me lo he encontrao, para tí vainte lauroh. Le respondo que no llevo panoja y me suelta. Venga va, te lo dejo en dié lauroh. Me entra la risa floja y me voy.

Hacemos un repaso de los puestecillos de mobiliario en busca de nada en concreto, entramos en tiendecillas de viejo que creía perdidas en los anales de la historia. El personal no tiene desperdicio.
Volvemos a pasar por la calle del braguerío nacional y veo a la gitana enchufándole por los ojos el Chanel a otra persona humana, ha subido el precio. esta tía es una hacha, hace ¡chas! y aparece a tu lado, como la canción aquella socarrona de hace doscientos lustros de Alex y Cristina, lo mismo.
De repente aparece la munipa y ella se esfuma por arte de birli birloque, ríete tú del mago Tamariz.

Nos entra la gazuza y un poco de agobio también porque el mercado se ha puesto de bote en bote. Decidimos volvernos para casa, almohadón gossuno en mano.
Cerquita de casa, a Potter le coge ataque de sanote y decide entrar en la frutería del chino que nos han plantificado cerquita, cerquita. Me quedo con Taila, esperando fuera reposando las nalgas en el suelo.
Al mismo tiempo que ha entrado Potter en la frutería, también se ha acercado un matrimonio de mediana edad a hacer su compra. El hombre adopta la misma postura que Taila y yo, pero sin perro. Raro. La mujer está como pez en el agua llenando bolsas de fruta y verdura.
El chino feliz se mira al tío y le dice: ¿mandalina? ¿nalanja? ¿melón? a lo que el pavo le responde: ¡Melón tú!
El chino ríe sin comprender y el señor se ha quedado ahí palplantado con actitud chulesca. Estoy por enseñarle a Taila que levante la patita y le mee encima, pero su genética femenina no se lo permite, así que le espeto Jau coloma! y cambiamos de tercio.

De mientras y para no acabar pegándole un piñote al pájaro ofende chinos felices, me dirijo al paqui que está al ladito, el recurso fácil del vago que  no planfica compras culinarias, o sea: yo. Ato a Taila en un árbol, cosa que no me gusta un pelo porque por ahí pasa el bus afeitando las pezuñas del personal. Me doy prisa, me pillo un par de cosillas y la paqui en cuestión está enganchada a un culebrón que tiene una pinta de darle de comer aparte.
Está ensimismada en la pantalla, se hace la picha un lío para cobrarme a cero por hora. Cuando ya me ha dado el cambio, mira lo que he cogido, pilla una bolsa pequeña, no cabe todo, lo quita, coge con esa filosofía de la prisa mata una bolsa más grande, la electricidad estática hace de las suyas y la bolsa no se abre y ella con los faros enganchaos en la pantalla de la tv.
Se me empiezan a erizar los pelillos de la nuca, le agarro la bolsa y le digo: disculpa por interceptar tu culebrón eh? ya veo que en tu diccionario no aparece la palabra prisa.
Salgo, Taila está tranquilica, el 45 no le ha limado nada.
Potter se reune con nosotros, parece Carmen Miranda y el chino se ha quedado más feliz que nunca porque Potter se ha dejado una morterada en vida sana.
Encaramamiento de cuatro pisos con Mercabarna, la gossuna y el aplec de la paqui.
Intento de relajación que queda en agua de borrajas cuando Potter recibe una llamada de sus inquilinos diciendo que el calentador ha petado y se está inundando el piso. Corre, corre que te pillo. A ver dónde encontramos un ñapas que instale calentadores.
Ahora es cuando se agradecería una aparición de ésas por ensalmo de Ayyy payo, me he encontrado este calentador nuevecito, nuevecito. Vainte lauroh...
Pero nasti.
Este tipo de eventualideces son las que te joden los pocos planes que tienes de relax, te descuajeringan la agenda y la economía, que prou achuchada está.

Toppo con traje de buzo

martes 20 de diciembre de 2011

Cena de navidad con los másters del universo

Lo sé, tengo el melaxufla abandonadito.
Para paliar un poco tanta ausencia internáutica sideral, voy a relatar la cena de navidad que tuvimos con el grupeto del máster del universo.

Nos emplazamos en un restaurante griego del born que muy diligentemente nos había gestionado Advertising girl.
Me pido una caña y tras recibimientos, besos y abrazos varios, bajamos a la parte sur del restaurante.
Como somos ciento y la madre, tenemos mesa larga, cosa que es de lo más habitual pero que recoñozcámoslo, llega a ser un poco coñacín porque te enteras de lo que dicen los de al lado y ya. Para llegar a pillar la conversación de la otra punta, necesitas orejas de pàmpol o en su defecto: Trompetilla al uso o Gaes.

Pequeñeces aparte, nos reímos un rato con la elección del menú. Con el primero no tuvimos que pensar, cosa que se agradece porque un sábado por la noche uno ya no tiene la neurona bien enfocada. Y con el segundo, cuando empezamos a ver la cantidez de ingredientes de los platos y por aquello de no perder pistonada en la conversa, en una lectura en diagonal, creo que muchos de nosotros escogimos el plato más coñocido: moussaka.

Cenamos bien y de mientras, para amenizarnos el cotarro, el maestro de ceremonias,vamos a llamarle Zorba, nos casca a tó meter una típica canción griega. No contento con ello, Zorba hace saltar al centro del salón venido a escenario a un ayudante de sala, vamos a llamarle Giorgio's y nos hacen una performance típica del baile griego. Todos batiendo palmas.
Cuando terminan discurro para mí mismo si tirar los platos al suelo, pero como están llenos, creo que quedaría feo y me contengo, aunque ganas no me faltan de hacer el gamberrote un rato.
Transcurrida la performance, Zorba y Giorgio's que están de subidón, sacan a bailar a peña de varias mesas, a las que se unen Lostintranslation, Advertising Girl y La nena de les llambordes. Se nos animan tanto que acaban dando saltos y haciendo piruetas en un devenir: izquierda-derecha-derecha-izquierda. Muy Andros todo plegado.

Vamos terminando de cenar y ya nos hemos pimplao unas cuantas copillas de vino. Yo no he podido con la Mussaka, creo que ha podido ella conmigo porque se ha solidificado a lo ladrillito en mi estómago y no percibo que vaya a realizar ningún tipo de actividad durante un rato.

Empezamos periplo nocturno en busca de un bar que han recomendado a Missis Lupas, en su jerga se llama el botellín y no hay puta forma de encontrarlo. Damos unas doscientas vueltas por el born. Agradezco que el barrio sea de tamaño reducido porque mete una rasca del carajo y se me está congelando hasta el arco de triunfo.
Así que finalmente, hacemos caso a Orador nato y nos arremolinamos en un bar del fosar de les moreres.
Empiezo diatriba interna sobre si pedirme un juanantonio y seguir aferrado a mi costumbre o si por el contrario, hacerme con una tónica a ver si la mussaka asesina deja de agobiar. Como soy un toppo tradicional, me inclino por el juanantonio.

Nos posicionamos en la barra Lostintranslation y el mendas y la pájara del local nos sirve perdonándonos la vida y casi que escupiéndonos en un ojo. Digamos que por estos lares el servicio sigue siendo una mierda.
Conseguimos nuestros espirituosos y nos damos cuenta de que se ha iniciado la sesión de fotos, todo un clásico en nuestras reuniones masterianas del universo.
Posamos. Para el glamour que rezumamos yo diría que nos hace falta un photo call.
Advertising girl nos da unas lecciones de cómo posar para parecer más esbelto y delgado. El secreto radica en enseñar clavícula y constreñirse hacia adentro, a la vez que pones morritos. Es difícil de cojones.

Missis Lupas, El sintético y yo decidimos salir un ratico a tomar el aire y estamos departiendo un rato mientras nos fumeteamos un piti. La conversación es de lo más amena pero llega un punto en el que unos vecinos que están como una puta cabra, no dejan de berrear por la ventana y el amo del bar nos aconseja entrar dentro porque está a punto de llegar la munipa.
Así que como cada uno tiene su pasado, decidimos mantenernos lejos de la autoridad.

Estoy a medias de mi juanantonio cuando se decide cambiar de rumbo e ir en busca del puto botellín otra vez. Missis Lupas me insiste en que me lo acabe, pero la mussaka asesina se ha agarrado a mí de una forma inexplicable, así que no lo puedo terminar ni empujando. Malaguanyado.

Peregrinaje de nuevo, al final caemos en la cuenta de que el botellín va a ser el copetín. Hacemos un veni, vidi, me agobio y no vinci. Está a reventar de peña y no nos podemos mover. Nos largamos.
Al final decidimos plantificarnos en el suborn. Para entonces, han abandonado la madre nodriza: Orador nato y El espíritu de la golosina.

Entramos, hay poca peña. Se genera un degoteo del grupeto para ir al baño, creo que van a utilizar el secamanos para descongelarse de formá más rápida.
El suborn hace ya mil lustros que no es lo que era. A mí me hace especial gracia la pantalla que tienen al fondo donde se proyectan siluetas de tres guarronas bailando en bikini a lo gogo.

Aupa Donosti y yo entablamos conversación que habíamos dejao a medias al salir del restaurante; es lo que tiene ser ciento y la madre, que las charlas quedan como cortocircuitadas.
Me congratulo por Aupa Donosti que ha hecho diana por tercera vez y está esperando retoño a la de ya. Me cuenta que después de salir de estado shock está megacontento, y se nota.
Aupa Donosti me pega una colleja porque hace tiempo que no escribo en el melaxufla. Le digo que para el éxito que tiene tampoco vamos a rasgarnos las vestiduras y me increpa con otra colleja: Toppo, la gente es muy putas. Si les gusta poco, te comentan, si les gusta mucho, no dicen ni mú. Así funciona la cosa en el mundo virtual...
Continúa dándome unos valiosos consejos en plan literato que guardo como oro en paño y además, también se me hincha un poco el ego, así que entre la musaka y Aupa Donosti, salgo pesando doscientos kilos de más.
Ha aparecido un ente con unas gafas multicolor iluminadas que son de traca, un marciano que ha perdido su rumbo, sin duda. Cineaddict y yo nos descojonamos y entretanto, el resto de la troupe está haciendo imitaciones de los bailes de las gogós. Dan en el clavo. Hacen la competi a las guarronas de la proyección con mucha más categoría. Todavía hay clases.
Hacemos llufa en general y manifestamos ganas de recogimiento, estamos tan cerca de fiestas que a todo el mundo se le han acumulado eventos agendiles y no podemos estirar más la marcheta.
Doy gracias por no alargarnos más, básicamente porque la mussaka asesina se ha quedado conmigo a perpetuidad y llega un punto que no me puedo mover. Con todo y con eso me he pimplao el segundo juanantonio. No he considerado las consecuencias matutinas que, por cierto son devastadoras.
Al día siguiente me ha despertado Manolo el del bombo; hacía tiempo que lo tenía en paro y el tío se lo ha cogido con una afición que no gano para ibuprofenos.
Aunque me da lo mismo, volvería a repetir. Me lo he pasado muy bien. Es un gusto contar con un grupeto tan variopinto y divertido.
Gracias masterianos.
Mis mejores deseos topponavideños a todos.


lunes 19 de diciembre de 2011

el pelotazo


Hace cosa de un mes, salgo yo todo digno de mi kely y me voy al parque a que Taila se desfogue un rato con los suyos y yo, a darle a la sinhueso con los coleguitas.
Hasta aquí todo correcto, estamos departiendo la mar de bien con La arqueóloga Indiana echándonos unas risas; a tres metros nuestros está Andreotti vigilando a los gossunos y jugando a tirarle la pelota a Taila.
Cabe decir que Taila está obsesionada con la esférica y cuando encuentra una víctima a la cual le parece graciosa, la tía no hace más que ir y venir para estar correteando con la bola en la boca.

En fin, que está Andreotti pelota p'arriba, pelota p'abajo cuando de repente: ¡ZASKA!. Me da en todo el ojo.
Mi acto reflejo es taparme la cara y echarme a reir. Lo gracioso del tema es que al día siguiente he tenido el honor de ser invitado a la fiesta del bodorrio de Aquí para allá contra Amargo y claro, uno espera llevar su mejor jeto al evento y no parecerse al hombre elefante.

Me tiemblan las piernas del pelotazo que me han arreado y veo puntos de colores. La arqueóloga Indiana se ha quedao estupefacta con la puntería de su maromo Andreotti. Y yo me temo que ni con un quintal de hielo, ni con masilla a lo bestia voy a poder mitigar el efecto porrazo. Potter que se había sentado a charlar con no sé quién en un banco, ni se ha enterado.

Cuando consigo abrir el ojo, veo a Andreotti pálido y con cara de acolloni-meng. Le digo que no se preocupe, que no me ha desmontado y que en peores plazas hemos toreado. No me cree y le pide a su mujer un cigarro de lo angustiado que se ha quedado.

Los Lolo's me miran por arriba y por abajo para ver el efecto porrazo y me dicen que se me ve bien. Estupendo: todavía no asusto al miedo.

Recogemos bártulos y nos vamos para casa: pongo la cabeza en el congelador un rato.
Cuando ya no me siento nada de nada, Potter me saca del congelador. Me dice así todo flemático que no doy yuyu y que no me preocupe, la gente tampoco va a ir a verme a mí. Lleva razón, así que me relajo.

Al día siguiente hacemos lo habitual del findesemaneo: el perro, hasta que nos encontramos para cenar con el Sarcastrómetro y el Chicarrón del Norte. Nos vamos al Can Kenji a papear japonés, un restaurante que nos han plantificado cerca de casa, coquetón y bueno.

Nos deleitamos con un pica pica-delicioso y para no cortar la inercia del fin de semana, va y me tiro una copa de vino por encima. El Sarcastrómetro me comenta que no tenemos tiempo de cambios, que seamos prácticos, y que de noche todos los gatos son pardos, así que con dos cojones me voy con el ojo magullado difuminao entre el megacurro de técnica de sfumatto que he tenido que realizar en la sesión de chapa y pintura, y con el sayo hecho un lamparón.

Cuando llegamos, y gracias al efecto del vinacho, paso de todo y es cierto, nadie ha reparado en que el hábito está hecho unos zorros. Me pregunto qué nivel de alcoholímetro ha alcanzado ya el personal.
De Aquí para Allá y Amargo están que se salen de contentos, nos hacen recibimiento como buenos anfitriones y nos dirigen hacia el mundo barra, para que pillemos la misma frecuencia modulada que el resto de asistentes.

Me camuflo entre la peña, de algo me ha de servir el ser bajito y pasar desapercibido.
Se me ha olvidado pedirle a Amargo que me cuente un chiste, es lo que le pido cada vez que nos vemos y es lo que al final nunca nos acabamos contando. Nos descojonamos igual.

Potter y yo entablamos charla con el Expatriado y La senyoreta triatlónica. Nos cuentan que están en plan abstemio porque al día siguiente se van a correr una cursa del copón bendito. Les contamos que estamos en conversaciones con nosotros mismos para decidirnos y entrenar de forma seria y apuntarnos también a cursas varias. El Expatriado y La senyoreta triatlónica ponen cara de poker. Asumimos que no tenemos ningún tipo de credibilidad pitillo en morro y copa en ristre.

El Sarcastrómetro nos avisa de que va a hacer una incursión a la pista de baile y allí que nos vamos. Nos marcamos unos cuantos dancings y le comento al Sarcastrómetro el temita de la cursa: todavía se está riendo ahora.
Nos avisan de que hay sorpresa visual para los contrayentes y salimos a la terraza para ver el espectáculo: un recorrido por la vida de los dos tórtolos.
Como nadie mira ahora, a poco que puedo, me pillo un cubito de la copa y me lo pongo en el ojo para controlar la hinchazón del día anterior.
Entre dancing, copa, canapé e intentona de cursa, se nos ha hecho tarde ya, así que nos despedimos del dueto que son todo carisma y risas.
Decidido, a partir de ahora voy a salir a la calle con casco.

Toppomagullao- lamparoneao y camuflao

viernes 7 de octubre de 2011

international melaxufla hot spot







Estaba yo por aquí, cotilleando el mundo estadístico éste de las visitillas al melaxufla, y cuál es mi pasmo, cuando veo que tengo visitantes que proceden de Rusia, Ucrania, Indonesia y China.

Sin duda deben haberse equivocao, porque aquí no se escribe ni en cirílico ni con carácteres chinescos.
Bueno, al menos, éso creo yo.
A saber qué coño significa melaxufla en ruso, bahasa o chino. No, quita, quita, mejor no saberlo.
Prefiero mantenerme en la ignorancia, que empieza el fin de semana y no tengo ganas de que me estalle la testa por demasiada ingesta de información.

Pues nada más, por ahora. Buen fin de semana. Y si estás en México, USA, Argentina o Canadá, además de los de aquí: gracias por la visita, thanks for the visit, spasiva, namasté, swaddika, etc...
Espero que os guste, y si no; pas de problemo: me la xufla.

Toppo sin fronteras international hot spot (me parto, me parto)

miércoles 28 de septiembre de 2011

los que tienen que servir


Retomo actividez melaxuflil para relatar, algunos acoñtecimientos acaecidos estas dos últimas semanas.
Hace un par de jueves quedamos con l'Amantdelteatre, M'encantalafesta y Etmontounpollastre para ponernos al día de sendas actividades lúdico-vacacionales-ociosiles y aprofitando la bienentendida de que todavía estamos de veranito y de que de un momento a otro nos empezarán a chapar terrazas, nos trasladamos al mirador del migdia.

Tan pronto llegamos, oteamos el panorama y vemos que todas las mesas que dan a la parte chunga o sin vistas, están pilladas, por lo que decidimos pillarnos una en la parte guay o con vistas al puerto.
Denotamos que están preparadas para cenar, pero como son las ocho de la tarde y no hay casi peña solicitante, pensamos que si nos apoltronamos ahí un ratico, tampoco va a pasar nada.

Potter hace mutis por el foro porque se ha olvidao el fumeteo en el carro y M'encantalafesta y Etmontounpollastre, se van a por la bebida.
L'Amantdelteatre y yo nos quedamos guardando la mesa y charlando, al minuto de estar ahí, se nos acerca un camarero güei  y nos indica que esas mesas son para cenar.
Nos pregunta si vamos a cenar, le decimos que no lo sabemos todavía, que el resto de peña está pidiendo y que todas las demás mesas están pilladas. Nos dice que nos lo pensemos güei,que no mames güei y se larga llevándose una silla con él, sin importarle si somos 4 o 5 los que vamos a ocupar esa mesa. Parece que Potter va a tener que sentarse en el suelo. El niñato güei rezuma amabilidad por los cuatro costados.

Llega Potter, me pregunta si no había cogido una silla antes y si alguien le está haciendo luz de gas. Le digo que nadie hace luz de gas, que nos ha tocao un camarero un poco gilipollas y que se ha llevao la silla.
Llegan M'encantalafesta y Etmontounpollastre y plantifican las birras, patatillas y olivas en la micromesa. Se asoma el camarero güei de nuevo, esta vez el tono es más amenazador y desafiante que antes:
¿Habéis decidido ya lo que vais a hacer?
Cara de estupefacción y de no sé de qué collons m'estàs parlant de la parroquia.
Contestamos: No. No nos has dado tiempo a comentárselo. Acaban de llegar con las birras. ¿No nos podemos quedar aquí de momento y mientras decidimos? No hay nadie esperando mesa.

Nos cuenta que ese jueves ya no tenían que abrir, pero que han abierto para ver si cubren gastos, que él no tiene la culpa de que esas mesas sean para cenar, que nos vayamos al otro lado de una vez. Que si ocupamos la mesa a él no le habrá salido a cuenta subir a trabajar en moto. (¿?¿?)
M'encantalafesta le dice que se acaba de gastar dieciocho euracos en birras y que se la deje tomar en paz, o que le dé una alternativa.
El camarero se cabrea güei y se enroca de una forma absurda. Se inicia discusión entre M'encantalafesta, Etmontounpollstre y el camarero güei.

Etmontounpollastre hace una intervención corta aunque efectiva: mira güei: 1º a mí no tienes por qué hablarme en este tono porque yo a tí no te he faltado al respeto 2º te estamos pidiendo una alternativa y lo único que haces es echarnos 3º yo no vengo a contarte aquí los problemas que tengo en mi curro y te aseguro que te podría aburrir con ellos.

El camarero rebufa güei y nos deja ahí palplantaos cuando ve que se acerca el jefe. El jefe de la ceba, con la misma filosofía de servicio de mierda, cero capacidad de gestión y comunicación nefasta, nos vuelve a contar la misma monserga: Yo ya tenía que haber cerrado, pero he abierto hoy porque quería ver si se llenaría o no, pero claro, si no cubro gastos, bla, bla, bla... zzz
Se inicia discusión absurda de nuevo y finalmente cortamos por lo sano para decirle que nos dé una alternativa YA: nos la da, nos pasa a la zona chunga, antes llena y ahora no. Se saca hamacas de la manga.
Se podían haber ahorrao el tostón porque han quedao de puta pena. No volveremos más. Por cierto, menuda mierda de reputación le están granjeando a la birra que los esponsoriza: Pijo alternativo-Moritz.

Pequeño saltico en el tiempo, domingo mediodía, paseada por el born con el Sarcastrómetro, el Chicarrón del Norte, Potter, Taila la gossuna y los Vikingos y su churumbelita.

Nos dividimos con objetivo aposentamiento de trasero en terraza.Yo me he adelantao con Taila la gossuna, para ver si encontramos sitio en alguna pasada la zona de bullicio. Misión imposible y cansina de cojones.
El resto del equipo se ha largao por otra banda para hacer lo mismo. Parece que TODO el mundo se ha puesto de acuerdo en ocuparlas. Cabrones.
Potter y cía han tenido más suerte que yo, así que me toca recular y buscarlos. Toman posesión de una mesa en la terraza del Caliu en Allada Vermell, sí, sí, esa calle por la que pasea todo el mundo y nadie sabe cómo se llama.
Cuando llego y me siento, todos ya han pedido bebercio, menos Potter que está haciendo un viaje astral. La camarera brasilera me pregunta qué quiero y le digo que una clara, se va y al cabo de diez minutos, vuelve con la clara y nos pregunta que qué queremos comer, le decimos que no lo hemos decidido. Pone mohín de desaprobación. Se cansa y se larga, dejando a Potter con la palabra en la boca para pedirle la bebida.
Al cabo de un cuarto de hora viene y pedimos manduca. Potter le pide una coca cola, a lo que ella le responde: ¿estás de coña?
Lo flipamos.
Va trayendo la comida por fascículos, primero le toca a los vikingos y al Sarcastrómetro, luego a Potter y a  mí, y pasados tres cuartos de hora al Chicarrón del Norte que tiene el estómago en el subsuelo y de la indignación por la inoperancia de la tía, no sabe si hacer levantamiento de piedras con la brasilera o comerse la mesa.
La camarera brasilera se ha olvidao los pedidos en repetidas ocasiones, una crack del sector restauración. Para más Inri la comida no vale un chusquito, por lo tanto, tampoco volveremos más.
Ni que decir tiene que la propina se la están pintando al óleo.
Menuda jartura de peña que van de megamodernos y pseudoguais cuando no tienen ni puta idea de estar de cara al público.
Dios mío, ¡Cómo está el servicio!

Toppoexigente y poco que me quejo, coño ya!

viernes 16 de septiembre de 2011

oratoria


Resulta que el 50% de las twins me llama hace unos días y me propone que vaya a su empresa a dar una charla sobre comuñicación. Le digo que sí, que me oriente un poco sobre lo que quieren que les cuente y quedamos en fijar fecha.
He estao preparándome el meeting a conciencia y ayer fue el día D.
Quedé con el 50% de las twins un cuarto de hora antes, por aquello de tenello tó bien preparao.
Pido botellita de agua o barrilete de coñac colgando del cuello a lo San Bernardo, que cuando me entra la verborrea, me deshidrato. Me facilitan agua. Mierda, no se fían.
Los asistentes a la reunión van llegando, atisbo caras soñolientas, pa mis adentros me alegro, así, si meto mucho la gamba, tampoco se van a enterar.


Empiezo la charla y parece que les he caído en gracia, voy haciendo la técnica del faro que aprendí en el máster. Mira por dónde, caigo en la cueng, de que algo sí he aprendido.
Me quedo con el jeto de uno que demuestra agobio contumaz, y que entra más de dos veces en su zona de confort. Espero que no sea  mi presencia, pero como nunca llueve a gusto de todos, que le den pol saco.

Estoy dando la chapa durante unos cincuenta minutos aproximadameng, pa mi sorpresa, no se han quedao sobaos pasiego encima de la mesa.
Mientras voy terminando, intento hacer memoria de qué me suena la cara del tío agobiao y no caigo, no caigo...
Termino. Ronda de preguntas. Pocas.
Mucha vergüen denoto yo por aquí. El capo da directrices a los pollos pa que hagan lo que tienen que hacer y se levanta la sesión.
Nos quedamos un rato charlandico con el jefe. Despedida y cierre.
Cuando arribo a casa, me viene un flash a la mente y ubico claramente al tío agobiao de la reunión.
Hace unos cuatro años, acudí con la ninja cumpleañera a la boda del 50% de las twins y el individuo en cuestión, estaba sentado en nuestra mesa.
Se pilló un pedo considerable y recuerdo que nos acompañó a la ninja y a mí a casa para cambiarnos el modelito bodorril por el de nocturnidez y alevosía. Y luego nos encontramos again con el resto. Le dijimos que tardábamos cinco minutos en cambiarnos.

Tardamos diez. Como resulta que era un agonías, lo encontramos en el bar de la esquina empinando el coding para no perder comba.
Así que la ninja y yo nos echamos unas cuantas risas a su costa. Básicamente porque acabó con la corbata a modo de diadema entre copichuel, bailoteo y copichuel.
No lo había vuelto a ver desde aquel día.
Me ha quedao la duda de si me recordaba por su pedo bodorril y le dió ataque de retraimiento, o si realmente la perorata que les solté le daba ganas de arrojar.

Por lo que a mí respecta, me comporté como un Toppo adulto: no me cogió ataque de vergüen, no tartamudeé, ni eructé en vivo; guardé la compostura como un buen profesional.

Y al abrir el ordeñata me encuentro un mensaje del 50% de las twins titulado: Olé.
Me he inflao y ahora doblo mi tamaño.
Me ha llenao de regocijo saber que pasar la noche previa sin pegar ojo por los putos nirvis, ha servido de algo.

Toppo orador