miércoles, 13 de abril de 2011

compras indispensables



Hace un par de días me dejé caer por el super para agenciarme los impresicindibles que toda casa debería tener, a saber: 5 barras de chocolate para aquello de ir tirando y evitar quedarse sin existencias- cuando sucede me genera un estado de mala hostia lamentable- y el clásico papel del excusado- por razones más que obvias.

En cuanto al chocolate, lo tuve claro, arrambé con el que nos gusta y yastá.
Cuando me ubico en el lineal del papel pal culo, veo que hay un ofertón de 18 +15 rollos, así que ni corto, ni perezoso, me pillo el paquetón. Hace más bulto que yo, así que tengo que cogerlo con ambas manos y me tapa la visión, con lo cual me voy tropezando por los pasillos y me cargo el lineal de pasta deshidratada (menos mal que no hay botes de cristal). Como no me ve nadie, o yo no veo a nadie, me largo, dejando el desaguisao en el suelo. Lo sé, soy lo peor, en mi defensa diré que fueron sólo cuatro paquetillos y que tenía mucha prisa (je, je).

Cuando salgo, me coge ataque de risa pensando lo que se imaginará la peña cuando me vea por la calle carreteando con un alijo de  rollos de papel pal culo. Paso de la risa a la vergüen y otra vez al máximo escollono, y al mismo ritmo me pongo colorao y vuelvo a mi color paliduzco habitual; parezco un camaleón, coño.
Me ven, me miran, levantan la ceja con desaprobación y/o asombro y luego: carcajote. Me sobreviene otra vez la vergüen, me cago en todo. Me cago en todo de forma figurada, que uno es pulido y educao, no fotem.

Cuando arribo a casa, no le comento nada al Potter del bochorno callejil, y maquino que la próxima vez lo mandaré a él a por los susodichos enseres, y yo me esconderé por la calle para escojonarme como los demás.


Toppomaquiavelo

jueves, 24 de marzo de 2011

supervitaminarse y remineralizarse



en nuestra incansable búsqueda de energía vigorizante, hemos estao un par de semanicas o tres dosificándonos alga espirulina.
Yo que me pensaba que me convertiría en un superratolín pues voy y no desarrollo superpoderes. Primero, me solivianto conmigo mismo, pero al ver que el Potter tampoco amplifica fuerzas; calma chicha. (aunque creo que sus expectativas estaban más por ver si le crecía pelo en la calvorota, angelico).

Así que el Potter ha iniciao un intenso visiteo por las herboristerías del barrio para ver qué se puede meter uno por la vena que le pegue un chute que lo mande a la estratosfera.

La responsabilidad de endrogalse sanamente por segunda vez ha recaído en la jalea real. El consumo de este invento ha sido interesante, digamos, porque venía en un coñacín de ampollitas de cristal, de éstas que tienes que romper por ambos extremos para que caiga el contenido.

Yo, que necesito de metodología simplona y fácil porque si no me hago la picha un lío, me he tenido que pelear cada puto día con el susodicho frasquito de los cojones. Tanto es así que ayer, primero me toca romper un extremo. Me preparo, hago mis pesas y estiramientos y me lo cargo. El otro se me resiste, con una impertinencia digna de la Patiño. Consigo quebrarlo, me lo amorro al hocico y cae sólo una parte. El mejunge éste tiene una densidad de la leche, se ha puesto de culo con la fuerza de la gravedad. Me toca mezclarlo con agua y sorber desde un extremo. No he assolido objetivo, he invertido términos y he manchao la pared de jalea, justo cuando había venido la Dietrich a dejármelo todo como los chorritos del oro. Me cago en la leche.

En mi intento de limpieza marujil, agarro el trapo, lo paso por la pared y me quedo acoplao a la misma. Se coñoce que la sustancia ésta es muy enganchifosa. A Taila la gossuna, que está tó el día de juerga, le hace una gracia especial verme colgando de la pared y ni corta ni perezosa me muerde el culo para desengancharme. Collonut.

Me he desembarazao de pared, trapo, jalea y perra. Tengo las manos apegotás y las posaderas decoradas con una bonita dentellada perruna. Atesoro cuatro culos. Si me era complicao gestionarme con uno, inexplicable es el agobio que llevo encima.

Ayer terminamos con la puta jalea y el Potter, que sigue en sus trece de encontrar el maná divino, se pasa otra vez por la herboristería. La menchi le ha colao otro tipo de potingue llamado Fost print classic.

Me congratulo porque no son ampollitas y la cosa tiene densidez liquidísima. Hoy me he tomao el primer frasco y debo recoñocer que la cosa funciona. Mientras escribo estas humildes líneas, estoy pedalando el triciclo con el pie izquierdo y tocando el organillo con el derecho.

Cuando me acabe la primera tanda de Fostprint, gano el Tour de France, me río yo de Alberto Contador y su bistec de clembuterol. Y encima me ha salido un rodolín.

Toppodopping


miércoles, 9 de marzo de 2011

delicatessen


Lo mejor que le puede pasar a un croissant es que esté relleno de chocolate. Tipo Nocilla y a reventar. Nada de mariconaditas.

Ayer, al volver de una reunión, a una de esas horas tontorronas casi tocando a hora de merendola, volviendo a la oficina, me pasé por una panadería de abajo a la que voy poco.

¿Por qué voy poco? mu fácil. Entro y le digo a la chica: quiero un croissant de los que llevan chocolate con MUCHA Nocilla. Y me enseña los dos tipos que hacen. Me lo explica: éste lleva barrita de chocolate en el centro y el otro lleva chocolate más deshecho.
Vale, pues ponme el del chocolate nocillesco.

Me ha atacao la gula y empiezo a salibar tipo gossuno de Pavlov.

Cuando llego, me deshago de abrigo, zurrón y bufanda y me dispongo presto a hincarle el diente. Cuál es mi decepción cuando cuál gorrino voy ingiriendo y allí no aparece ni chocolate deshecho, ni barrita, ni hostias.
Me he cabreao, porque me había yo creao unas expectativas de merienda guarrona pa quedarme más feliz que un chínchol y nasti.

Recordé entonces por qué voy siempre a la panadería de arriba: porque los croissants con pinta guarreta, lo son al 100%. Con Nocilla a saco, que cuando muerdes se te escapa toda, se te cae en el plato y luego terminas degustándolo a lametazos.

Bajé a la panadería de nuevo y le dije: m'has engañao, perra. Le tiro un mazo de Nocilla a la cara y le enchufo una barrita de chocolate por la tocha y le explicito: Lo que tienes regalimoso por la cara es Nocilla, el chocolate que te he pedido y que no ha aparecido en el centro del croissant. Lo que tienes en la nariz es la putita barrita que no te he pedido y que tampoco ha aparecido.
 Vete a hacer un curso de aprendizaje a la panadería de arriba. Allí sí que saben qué es cada cosa.

Con la merienda no se juega y con el chocolate, menos. No habrá próxima vez.


Toppojusticiero y del morro fino

martes, 1 de marzo de 2011

Brebajes y pócimas mágicas


Namás iniciar el fin de semana y ya se me acumula la faena. Para empezar el viernes noche, M'encantalafesta y l'Amantdelteatre nos invitaron a cenar en su kely.
M'encantalafesta que estaba muy animadete con eso de celebrar su onomástica, nos insta a tomarnos un chupito de vodka polaco de cereza, o lo que es lo mismo: chupito de Kojak con alcohol de cien grados.
Te lo tomas, lo saboreas, intentas decir "está bueno" y se te cae la tráquea junto con los cojones al suelo. Interesante.

Entre los asistentes, hicimos acopio de botellas de vino, y con este mal hábito que tenemos, entre pinchar carne con el palillito de fondue, meterlo en la olla y sacarlo, acabamos con todas ellas.
También obsequiamos a M'encantalafesta con una botellita de G'Vine, así que tras la cena, nos regalamos ronda de juanantonio's. Y obviamente, salimos todos a cantar la parrala en su balcón.

Al caer eso de las dos y mierda, el Potter hace higo, lleva de madrugón en madrugón y ya no se tiene en pie. Así que agradecemos la invitación y nos largamos a soballa.
Al día siguiente nos rejuntamos con Taila a hacer vida gossuna para recargar baterías, ya que por la noche tenemos cena en casa de Campanilla y Peter Punk.

A media tarde, me llama Campanilla toda apurá; se está peleando con el cus-cús y anda un pelín acojoná, teme que le quede de puta pena. Le digo que no se preocupe, que en peores plazas hemos toreao. No me la creo en absoluto porque Campanilla tiene un don pa los fogones, así que vamos tranquilos.
De todos modos, para no defraudar a la afición, le informo que nos vamos a presentar con un par de botellicas de vino.
Ni que decir tiene que el tío de la bodega, cada vez que nos ve, nos hace la ola, el cabrón. Ya se ha ocupao él de informarnos que un sábado de estos hay una cata, a la cual estamos invitadísimos.
Por un minuto, me preocupo un poco, le comento a Potter delante del bodeguero que se va a pensar que somos unos beodos, a lo que él nos responde que no nos preocupemos, que él se fote una botellita del vino que nos ha enchufao entre pecho y espalda, así solito, sin ayuda. Comentario reconfortante, sin duda.

Campanilla y PeterPunk han invitao a PostvacacionAlf, la Niña de los Dedales y Tradicionarius que se han ocupao de engrosar más, si cabe, su bodega.
La Niña de los Dedales nos comenta que está derrengá. Lleva toda la semana de culo preparando la nueva colección y no ha parao yendo p'arriba y p'abajo. No tiene nada que ver que el viernes noche estuviera de festival en el Apolo hasta las 6. Nasti.
PostvacacionAlf que es un guasón,  nos comenta que está alucinao con la pasmosa habilidad que tiene la Niña para recuperarse justo antes de cenar y pillar el ritmo de la peña con el vinacho.

Pues bien, nos hemos hinchao a cus-cús. Llevaba yo razón, le ha salido muy bueno.
Nos trasladamos a la terraza y allí continuamos dando cuenta de las botellicas. Tradicionarius que es solícito de serie, no hace más que entrar y salir descorchándolas y rellenando las copas, así que me ensumo que vamos a pillar un globo aerostático descomunal.

Como siempre, nos hemos enzarzao a hablar de lo divino y lo humano y cuando hemos acabao con las existencias de zumito de uva, nos decidimos a bajarnos a algún bareto de Gracia, a por la penúltima.
Nos queda muy cerca un antro nonaino-naino llamado Continental, no nos gusta, pero con la mandrosidez característica y el hecho de que nos lo cierran todo pronto, tampoco estamos pa recorrernos media ciudad.

Hacia las tres hacemos llufa Potter y yo;  nos retiramos.

Mi aguante tiene un límite y como era de esperar, el domingo me despierta Manolo el del Bombo. Alegría sin fronteras.
Me paso por la ducha y cuando ya soy Toppo de nuevo, veo que hace un día soleao y pienso que hay que aprovecharlo. Así que animo a Taila para saltarle encima al Potter y despertarlo. Mejor ella que yo, pesa menos. Anda que no soy considerao.

El lunes hemos llegado a hechopolvez en términos absolutos entre curro y saraos varios, así que decidimos pasarnos por la herboristería sin falta. Nos hacemos con un bote de alga espirulina, por recomendación de Seddevicious. Sostiene que desde que se la toma, va como una pila.

Potter tiene una fe que mueve montañas y manifiesta y cito textualmente: "ahora que he descubierto la espirulina,  me voy a empezar a sobredopar con la superalga para ir como un cohete de lunes a domingo y correr un sanfermín eternamente.Quizás me tenga que instalar en casa una rueda de hamster para los excedentes de energía."

Para mis adentros pienso que esto tengo que verlo, así que yo me voy a dopar más.

Por mi parte, ya que me he iniciao en el tema de acopio energético, se me ha ocurrido hacerme también una infusión de unas hierbas marroquíes que compramos este verano, dícese de las mismas que son afrodisíacas. A ver si es verdad y lo bordamos, aunque con la fortuna que tengo, o me convierto en superhéroe o me acelero y exploto.

Toppo tentando a la suerte

lunes, 21 de febrero de 2011

bucle


Dicen que el hombre es el único animal que tropieza dos veces con la misma piedra. Pues va a ser que aquí el Toppo también.
Está visto que no puedo ir con el cerebro apagao por la vida porque a la mínima que me descuido acabo hecho un cristo.
Como en un puto bucle, el domingo me levanto, me desplazo hacia el baño; encendida de focos, susto de rigor que ya viene siendo todo un clásico -he de recoñocer que hasta me pone y todo el yuyito mañanil-. Aseo corporal, pulimiento de piñata y apertura de ventanas pa que corra el aire.

Pues sí, me he vuelto a dar un rejostión en el otro lado de la testa, esta vez más fuerte, si cabe. 

Se me han saltao unos lagrimones que te cagas. Alarido ensordecedor sin parangón: he parao los relojes.  Potter se ha caído de la cama del sobresalto, se ha puesto el traje de bombero y cuando me ha visto tirao en el suelo retorcido de dolor, me ha venido a hacer curita sana, culito de rana.

No puedo salir a la calle, tengo dos protuberancias en la mollera - una a cada lado- ya no sé qué cojones parezco, pero está claro que emano imagen sobrecogedora.
Es obvio que tengo que pillarme casco integral de acero galvanizado y no sacármelo hasta empiltrarme. Es bien cierto eso que dicen que como empiezas, acabas (la semana, digo). 

Hoy no tengo pebrotes de salir a la calle, con la racha que llevo seguro que se me cae un balcón encima, y no me va muy bien porque en casa he terminao con el botiquín de topionic y mercrominas.

Ni que decir tiene que con la pinta que gasto, que parezco una sarta de sabañones,  Taila me rehuye cuando la miro y a la que me despisto, se viene a orinarse o defecarse en los pinreles.

Estoy como para presentarme a un concurso de bellezones, la hostia.

Toppoatrofiao

lunes, 14 de febrero de 2011

el jodido lunes


Agobio contumaz cuando ha sonao el despertador hoy. Los lunes no me van nada bien. Párpados pegaus, despereza-meng, palpamiento pa ponerse albornoz, palpamiento de pinreles pa encontrar zapatillas y levantarse. Desplaza-meng hasta lavabo, ducha, secarse. Lavamiento de piñata, susto en cuanto enciendo la luz del mirallo (me lo ha cedido Doctor Marketing), secamiento de pelambrera. Acicalamientos varios.


Abro ventana para que corra el aire, ventilación y eliminación de condesación. Me agacho para buscar algo en un armario, no sé lo que busco. Me levanto y me pego un rejostión con la ventana en el tarro que me ha hecho trontollar els monegres. Se me ha desplazao el cerebro de derecha a izquierda. Lo he notao, lo he notao.

Dramático berrido que me ha salido de las entrañas. Creo que he matao a la abuelilla del segundo del sobresalto.Menos mal que no he caído en la taza del waterclosed.
Me visto, le doy desayuno a Taila. Me vuelvo a mirar en el espejo. Me ha crecido un peazo de ñañu en la testa que parece un huevo duro.
Taila que hasta ahora no se ha desperezao, me mira y me gruñe un poco. No se deja poner el arnés, nos enzarzamos en una persecución por el piso. Ella da vueltas y yo empalmo mareo con vahído. Estupendo.

Me he calzao un gorro para que la peña no me mire por la calle. De normal, los gorros me van grandes, hoy me ha costao dios y ayuda encasquetármelo.
Estoy por pillarme un casco o una chichonera. No me va nada bien.

Toppobaldao todavía me tiemblan las piernas

domingo, 13 de febrero de 2011

Multifunción


Sábado mañana. Hemos gaudido de sueño reparador y vigorizante; cuando digo hemos, me refiero a Potter a Taila y mí, mismamente. Eso significa que después de ducha (Potter y yo) y desayuno (Potter, Taila y yo) tenemos el nivel de mansedumbre bajo, o sea que estamos los tres como una puta pila y hay que ir a esbarjirse un poco por algún territorio salvaje o similar.

Como vamos tarde para variar, decidimos pilotar el carro (izquierda rias, curva cerrada jar! trata de arrancarlo, Toppo) e irnos a indagar por el Parc de Collserola. Salvaje, lo que se dice salvaje, no es, eso sí: unos cuantos salvajes en bici sueltos; haberlos, haylos.
Namás poner el pie en tierra firme, se nos han cruzao unos cuantos posesos de la mountain bike haciendo el troll por la montaña. Me han dejao la marca de la rueda en la chiruca. Chachi.

Al Potter a la que lo sueltas en ambiente campestre montañil, se le hinchan los pulmones y los musculitos y con ese afán de superación del alpinista, pretende hacerse la serralada collserolil, pre-pirineo y medio Pirineo andando en un santiameng, ahí es ná.
Todavía me estoy partiendo la caja y Taila, también.
Y eso que ella tiene unas ganas de trotar a lo cabra montesa que te cagas. Dice que no quiere prender todas las cerillas a la vez, me ha salido prudente de mena, la tía.

Visto lo visto, estamos una hora y media haciendo el cabring y nos volvemos a eso de las 5 a comer. Horario findesemanil y desorganizao ande los haya. Al finalizar el trepamiento de escaleras, al llegar al rellano el nivel de mansedumbre del equipo es alto. No quedan energías pa cocinarse ná,  nos planteamos engullirnos el pienso de Taila. Nos ha enseñao los colmillos, así que nos cortamos de pillarle ná.

Hago escapada al super en plan plato preparao y nos fotemos unas faves a la catalana y uns canalons. Todo esto acompañao de carquinyolis y vi ranci y, de fondo, banda sonora sardanil. Fem país, collons.
A las acaballas de la comida, a Potter le ha crecido una barretina en la calva y a mí se me ha desarrollao una redecilla a modo de recogida de moño del todo absurda e inoperante, ya que el Toppo se gasta pelo corto a lo garçon. La redecilla se me resbala constantemente así que se la intento emplantufar a Taila, que me vuelve a enseñar los colmillos.

Recogemos bártulos y asoma conato de siesta sofil. No se pega ojo porque nos damos cuenta que vamos tarde pa organizar cena con amiguetes.
Chicarrón del Norte que es un poseso perrunil está haciendo campaña para convencer al Sarcastrómetro de las bonanzas de tener un can, así que se quiere venir de expedición a casa par jugar con Taila y así ir derribando barreras prejuiciosas del Sarcastrómetro.

La cuestión es que nos hemos liao y tenemos que hacer la compra, cocinitas, adecentarse y sacar a Taila a dar el rulito de turno nocturno. Se nos acumula la faena de nuevo, no sé qué cojones hacemos con el tiempo.

Cuando llegan los invitados, que para más inri con el tema de la emoción perrunil, se nos han presentao media hora antes, todavía andamos con el delantal y los rulos puestos. Un contento de la huerta, vamos.
En vez de liarnos lo justo: tira con pa amb tomàquet i torti de patatas, a Potter le ha cogido el puntazo de fogonazo exótico y nos hemos liao a hacer sopa de miso y un wok que lleva tantos ingredientes que parece un cocido madrileño, la leche.
Nos han acompañao también Campanilla y Peter Punk que han ayudado a incrementar la bodega.
Les hacemos esperar más de una hora pero como tenemos reservas vitivinícolas a mogollón, está tó el mundo encantao y contento a rabiar.
No es por alardear pero la sopa de miso, de la que me he encargao yo en un 90% de la receta, ha quedao de colores. Ahora bien, si comparamos el wok del Potter con pollo, coco y todas las especias del mundo mundial, todavía ha quedao mejor.
Nos hemos puesto hasta la bandera de todo lo sólido y lo líquido.

El Sarcastrómetro se ha traido puesto un microvirus intestinal que se ha empeñao en engordar en casa, tal es así, que cuando hemos terminado de cenar hace doscientas visitas seguidas al excusado, agarra al Chicarrón del Norte por el cuello y se van por patas pa casa.
Hago de observatorio para ver si el resto se pone azul y hay que preocuparse seriamente por emponzoñamiento en masa. Como veo que siguen dándole al vino, me relajo. Empiezo a estar achispao e intuyo que Potter también, porque ya está proponiendo ir a hacer la penúltima al Adonis, un bar así como muy mariconcete que nos han plantificao al lao de casa en donde nos hacen unos juanantonios bastante correctos.
Me cambio indumentaria pinche-culinaria por salida nocturna de rompe-rasga en cinco minutos. Soy lo puto rayo.
Aquaplast para el jeto -todavía no me acostumbro a la nueva ilumiñación- maqueo y pinturicas porque yo lo valgo.
Nos vamos, Taila nos aplaude porque está hasta las pelotas de griterío, musiqueli y fumeteo. Me pide golosina de turno y se larga a soballa más contenta que unas pascuas.
El Adonis está hoy bastante tranquilico, hacemos rondica de juanantonios y nos vuelve a pasar el ya clásico huir del tiempo. Nos echan literalmente a las 2.30 con una cochina puntualidez. Nos han dejao huérfanos de bares.
Invade ataque de palo contumaz y ante la duda, decidimos que una retirada a tiempo es una victoria.
Yo voy de gallito y hago asomo de continuar, pero en realidez lo agradezco porque las piernas después de ataque montañil y cocinil me están haciendo higo.
Así que enfundaos en traje de temerario nos vamos a soballa.

Toppomultifunción no llego a todo, oyes