miércoles, 6 de julio de 2011

el monólogo de la Mari


el lunes decidí entrar en una tienda de objetos de mimbre que tengo al ladito de casa para cotillear a ver si encuentro un cesto de paja. No las tengo todas conmigo porque me da a mí en el naso que esta peña venden al por mayor. Me da en el naso y lo he leído en el cartel de la puerta, pero quien no llora no mama así que voy a probar. Tendré que ser duro negociador que no estoy yo para almacenar 50 unidades de cestos de paja. Ni tengo sitio, ni ganas.
La cuestión es que pregunto, me inspeccionan un pelín y me dicen que sí, que pregunte por la Mari y que pase al fondo.
Paso al fondo. Pregunto por la Mari. La Mari contesta y me dice que mire y remene y que cuando me decida, que la busque.
Así que miro y remeno. Me decido, pillo el cesto y busco a la Mari.
La Mari, que a juzgar por su expresión todavía no ha tenido su momento all-bran, está atendiendo a un par de señoras que parecen clientes habituales de la empresa.
Estaba yo haciendo uno de mis viajes astrales esperando a pagar, cuando comunicándome con el planeta tierra, oigo a la Mari soltarles a las menchis: TOTAL, PARA EL SUELDO DE MIERDA QUE GANO, ME IMPORTA TODO UN CHUSCO.
No sé de qué va la cosa, pero al oir improperios, me quedo con el orejón enchufao a la conversa.
La conversa, que de hecho se ha convertido en monólogo, tira por unos derroteros de lo más bizarro.

La Mari dice que ella es enfermera titulada de geriátrico. Y muy buena. Que cuando se fue de la clínica que está a dos patadas de la tienda actual, le pidieron llorando que no se largara. Que podría volver cuando quisiera. De hecho los de la clínica le comentaron que si decidía volver echarían a la persona que estuviera ocupando su lugar....Y entonces se anima con aluvión de anécdotas: a mí se me han muerto de camino al lavabo, en la taza del water, detalles de color de piel,etc
A las otras les hace gracia y a mí que últimamente estoy sensiblón, me pilla un vahído cojonudo segundos después de haberme incomodao y haberme puesto el billete en la boca para que me cobre.

Con el babeo del  desmayo he dejao el billete asqueroso, en otras circunstancias me daría vergüen, teniendo en cuenta que todo es culpa del monólogo de la Mari, le pongo mirada desafiante, le paso el billete por el jeto y le digo que me cobre.
M'ha hecho un descuento y todo, tú.
A ver si aprendemos a comportarnos, hombre ya!
Joder, cómo está el patio...
Toppoaprensivo

martes, 5 de julio de 2011

el cumpleaños de la ninja


Lo sé me he colgao mogollón, creo que en llegando el solsticio de verano ya se me ha derretido el cerebro y claro, mis facultades motrices y pensantes se ven afectadas en grado sumo.
Atendiendo al clamor popular (me parto, me parto) continuaré con las andanzas por tierra de tulipanes.

Aterrizamos puntualmeng.
Pillo el teléfono y hago llamadita de rigor a la ninja , que me responde en monosílabos diciéndome que está llegando pa recogernos.

El grupeto está pelín ansioso, así que se consensua salir a fumetear un piti de mientras que esperamos a la ojomeneada y a Mademoiselle la ensaimada que está al llegar desde Mallorca.

Llevaba yo razón, hemos llegao y después de un par de semanas de climatología primaveral, el tiempo se ha cruzao y nos recibe entre nubarrones y ventorrón.

Como la mallorquina tardará un pelín en llegar, nos apiñamos en una zona de bancos del aeropuerto por eso de no gastar energía tonta-meng.
Hace ya mucho rato que la ninja ha dicho que estaba al caer y todavía no ha caído.

Campanilla se ha traído de barna un hambre negro y se lleva consigo a la vikinga a hacer prospección de garitos de guarrerías nutritivas. Se ha pillao frankfurt con chilli o algo semejante, la Vikinga se ha decantao por un menú más goloso tipo megamuffin de chocolate. Le gorroneo un trozo.

Por fin vemos a la ninja, parece ser que lleva una media hora dando vueltas buscándonos en "llegadas".
No se nos ha ocurrido que ella nos vendría a recoger ahí mismo, que dices: a ver alma de cántaro, ¿ande se recoge a la peña en el aeropuerto? ¿en llegadas, no? Pues no te vayas de parranda, cabrón que me tienes aquí palplantao. Me atrevo a mentar que hemos venido en un estado tirando a in alvis.

Como estamos un pelín lejillos del espacio de llegadas, me persono delante pa pillar a Mademoiselle la ensaimada y así evitar el juego del escondite a nouveau.
Se me olvidaba comentar que Mademoiselle la ensaimada es mi hermana y que hace la rehueva que no la veo, así que estoy doblemente emocionao: por la ninja y por el parentesco familiar, mira tú qué bien.

Una vez estamos todo el grupeto al completo, iniciamos periplo de ida al hotel donde se aloja la mitad de la expedición, la otra mitad gorroneamos casa ninja.

Nos colamos todo el grupo en la habitación del hotel para dar el beneplácito. Dejamiento de petates y organización de catres. El Sarcastrómetro suelta que mejor se queda con la litera de abajo por sus visitas nocturnas al lavabo, cosa que nos hace entrar en el descojono cuando alguien le espeta el apodo tena lady.


Una vez organizaos, se nos ha hecho tarde ya, así que nos dirigimos a un restaurante a cenar y de paso, haremos tiempo, ya que nos falta Curly girl, la última componente por llegar desde London. A ésta le ha pillao la crisis volcánica de lleno y el caos en Heathrow la ha mareao más que un puto tíovivo.
Por si no llevara suficiente engorro, a la ninja se le va la olla y le da instrucciones erróneas de cómo llegar hasta el restaurante, así que nos postulamos la ninja y yo para ir a rescatarla del tranvía.
Una vez estamos todas, le damos los regalos que yo llevo colgando de las orejas desde Barcelona.
Campanilla que es una artista del photoshock, nos ha tuneao a todos los componentes como si de un grupo de holandesas se tratara, presidiendo la ninja y a los lados el resto.
El descojono es máximo cuando la ninja lee la dedicatoria, supuestamente en holandés, y no entiende nada. Parece ser que nuestras fuentes traductoras provienen de Bélgica y la traducción nos la han hecho en flamenco, así que cojonudo. Se parece como un huevo a una castaña. La ninja todavía se está riendo ahora.
Últimamente me sé sensiblón, y se me escapan las lagrimillas al darle un album personal que le he hecho a la ninja.

La ninja holandesa anda derrengá, lleva toda la semana organizando la party animal y atendiendo a tanta peña que no sabe ni cómo se llama, así que como en general todos estamos bastante arrastraos, decidimos poner la carta de ajuste hasta el día siguiente. A lo tonto, a lo tonto yo ya me he pimplao 3 birricas y mira, estoy tan achispao que todo me da risa. Incluso el chirimiri cachondo que ha considerao oportuno darnos la bienvenida.

Al día siguiente nos reunimos en casa de la anfitriona, estamos de cháchara y nos largamos a dar un voltio por la ciudad. El putito clima inclemente él no nos deja en paz y nos tiene con el corazón en un puño porque la fête está planeada para hacerse al aire libre.
Nos pasamos el día paseando, fotografiando y cotilleando canales y botigas con encanto. En la plaza Damm nos topamos con un grupo de jugadores de voley playa que se han montao una pista "al uso", no sé ande coño han ido a por la arena, pero ahí están, luciendo cacha. La nota de color la dan los indignados que están manifestándose al lado.

Nos retiramos para sesión de chapa y pintura y quedamos en el restaurante a las 9.
Ni que decir tiene que nos toca cenar a cubierto para evitar pulmonías.

A la cena también se une Pretty Ballerina, amiga de la ninja y exciudadana amsterdamnina.
Durante la cena nos continuamos poniendo al día de recorridos personales diversos y Campanilla y yo denotamos que nos hemos quedao sin zumito de uva, así que espetamos al Sarcastrómetro para que le mangue la copa a Pretty Ballerina. Hemos denotao que la ballerina no consume mucho espirituoso y aquí el personal anda un poco seco.

Al Sarcastrómetro le da ataque de vergüen. Le insistimos. Comete el error del novato cuando le pregunta si se va a beber la copa porque entonces le da la opción de que nos diga que sí. Es mejor quitársela, sin más.
Pretty Ballerina le ha respondido que está caliente. No habíamos contemplao ese tipo de respuesta. El Sarcastrómetro se tira p'atrás. Nuestro gozo en un pozo. Hemos quedao como lo que somos: impresentables, pero como ya lo tenemos asumido, nos da lo mismo.

Desmantelamiento de mesa. El local se convierte en discoteque.
Al principio no entendemos bien la música del dj, el 50% de las Twins me dice que no deposita muchas esperanzas en él, así que las va a depositar en la barra pidiéndose una birra. Como soy un ratolín de mundo, tengo que estar convenientemente actualizao sobre gastroñomía y cata así que voy y secundo a la Twin para probar qué tal hacen los juanantonios en los Países Bajos.
Se me olvidaba que aquí el tema del alcoholímetro viene en porciones de pigmeo. Cachis. Voy a tener que repetir para hacer el tastet comme il faut.

Los invitaos de la ninja han ido llegando a la partyanimal. Abordamos al maromo de la ninja pa saludar. Se pone rojo como un pimiento morrón y acto seguido, cual tímido caracol, se esconde.

La ninja nos ha contado que está contenta porque aparte de sus amigos locales y nosotros, ha venido peña que ella califica como nerds. La ninja se congratula porque han encontrao afinidades con otros convidaos. Y no somos nosotros.
Así que me planteo que la ninja no nos tiene precisameng en las coordenadas de inteligencia, saber estar e interés, más bien nos movemos entre los ejes de soydelafiest y descerebre. Siempre he sido incapaz de hacer una derivada así que ni te cueng cuando llevo un par de juanantonio's encima.


Ha hecho aparición estelar un coleguita vasco de la ninja ataviado cual Johnny protagonista de Dirty Dancing, no sólo por la camisa y los vaqueros, sino también porque se ha vaciao el bote de gomina en la cabellera y se ha bañao varias veces con una colonia que tira de espaldas. Este sigue a pies juntillas el eslogan: mejor cuanto más cerca. ¿Era Barón Dandy o Brummel?
Su objetivo es pillar y lo que consigue es que apliquemos la ya manida estratagema del engaña y despista.

La Vikinga, Campanilla, la Twin y yo lo tenemos fácil, cada vez que lo ensumamos, nos largamos a fumar un piti fuera.
En ello estamos, cuando se abre la puerta y aparecen unos oriundos del lugar. Me quedo pasmao porque para llamarse este territorio de los Países Bajos, la peña aquí son más largos que un día sin pan.
Así que ni corto ni perezoso le pregunto al mendas que qué le daba su madre de comer cuando era pequeño. Le digo que considero que mi materna me tiene en mucha estima, que me ha alimentao bien y yo no he crecido ni a la mitad de su estatura.
Me oye, mira hacia abajo, me ve, me pregunta mi nombre, se ríe en mi jeto y se va.
Mañana busco sin falta hábitos de nutrición del país porque esto de ir pegao al suelo, no puede ser.

Mademoiselle ensaimada está que rezuma alegría declarando que para ella estar con la troupe de petardeo es un cúmulo de dicha y que no necesita nada más.
Las integrantes del grupeto que se han quedao bailoteando, acaban de Johnny hasta los huevos, de hecho le han sobrenombrao la ameba porque el chico se pega como la cola y está más pesao que una vaca en brazos. Con el agravante de que cada vez que visita el lavabo insiste en ponerse colonia.

Estamos en uno de nuestros ejercicios de escapismo, cuando el Sarcastrómetro asoma la cabeza fuera y nos ordena con cara de pocos amigos: NOS VAMOS YA.
Jo! justo ahora que nos estaban invitando a un after. Cagoenlaleche.
Recogemos bártulos de la ninja, la ojomeneada ha estao de aquí para allá toda la nuit y está petá de hablar y de bailotear.
Recoñozco que me he puesto un poco pesao con el reportaje fotográfico y la ninja no hace más que zafarse del objetivo, pero a mí me da igual. Soy peor que un paparazzi.
Con el tiempo ninja me darás la razón, tenemos un montón de instantáneas de recuerdo.

Johnny no se va ni con agua caliente y finalmeng, cuando le tira los trastos al suelo a Curly girl, ésta le pega una coz verbal. Johnny ha pillao el mensaje, se bate en retirada.
Nos podemos quitar las mascarillas anti-gas que nos habíamos puesto al olfatearlo.
La mitad del grupeto se va en taxi largándole una orden al conductor del tipo: arranca, gordo.

Día siguiente de mini resaca, recogimiento de portantes, adecentamiento de casa ninja y lunch.
En el lunch hacemos fotos de equipo mientras esperamos que la camarera nos traiga la comida. En otra cosa no pero en el tema catering la peña es lenta de collons.
Damos repaso a acontecimiengs de la noche, la ninja está feliciana y nosotr@s también.
Yo me voy un pelín frustrao porque si aquí ya soy difícil de divisar, en estas tierras tengo que ponerme una lupa en la chepa para que se me intuya.
De todos modos no me va a cortar esto. Amenazo con volver.
Al día siguiente hablo con la ninja y me cuenta que el tiempo ha vuelto a modo primaveral.

Toppo What the fuck?

viernes, 27 de mayo de 2011

próxima parada: Amsterdam


Este finde me largo a Amsterdam. La ninja de los Países Bajos cumple unos cuañtos tacos, de hecho los cumplió ayer. Y me ha convidado este finde a una partyanimal por los lares de Amsterdam y pallá que me voy.
El clan que se moviliza desde diferentes puntos de la geografía europea, ha estao al borde del colapso nirvi durante tres o cuatro días, por culpa del dichosito volcán de marras que no hace más que escupir guarrerías amenazando el espacio aéreo.
Ni que decir tiene que además del estado de ansiolítico galoposo, teníamos todos el culo prieto- prieto, pendientes de lo que iba a suceder. Un sinviví, vamos.

Parece ser que la cosa está arreglada, que el volcán ha parao de eructar y que vamos a tener la fiesta en paz.

Menos mal, porque hubiera sido la recontrahostia, pillarse el vuelo con una antelación pasmosa -pa la vaguería que me caracteriza-; ir acumulando expectativas y tenerse uno que quedar palplantao sin poder pegarse una fête comme il faut y ver a la ninja en su salsa de queso holandés.


Hace cinco minutos me ha llamao Campanilla toda esberada ella porque va de culo acabando cosas de curro y me comunica que están desalojando la plaza catalunya por la famosa acampadabarcelona.
No podían haber escogido otra hora y otro día los mossos, nope. Nosotros que nos las veíamos tan felices, escogiendo el meeting point aerobusero, resulta que se ha montao guirigai y nos hemos acollonido por si barran el paso.
Así que Peter Punk se ha ofrecido a hacernos de señor coñductor acelere pa depositarnos en la terminal.

Ahora sólo me falta hacerme el petate que va a acabar siendo un petatón. Se coñoce que en Amsterdam el tiempo está como una puta cabra y se pasa de la alegría primaveral al feroz frío de invierno en menos que canta un pollo. Así que hay que ataviarse de diversos fondos de armario para las eventualideces que vayan surgiendo. Me gustaría tener un electrodoméstico casero al uso para poder liofilizarlo o deshidratarlo y así reducir el volumen a la mitad. No me caben los regalos en la maleta. Me los voy a tener que colgar de los orejones. Entre maleta, bolso de mano, abalorios y enseres varios, parezco un árbol de navidez.


Volviendo al tema inclemencias meteorológicas, la última vez que estuve allí, años ha, me traje de recuerdo una neumonía muy cachonda ella. Cruzo los dedos para volver simplemente con una resaca igual de divertida y menos insalubre.


Después de lucha encarnizada con el maletón a rejostión limpio, ya estoy dispuesto a lidiar con tráfico, gestiones aeropuérticas y demás. Tengo el pasaporte y el billete en la boca a puntito de salir por la puerta.

A ver si para cuando vuelva hago acopio energético y puedo narrar aquí los hechos que me van a acontecer.

Toppoinquieto

jueves, 26 de mayo de 2011

¿de quién es la culpa?


El viernes pasado fuimos de nuevo al curso de ensinistra-meng.
Namás llegar y dejar bártulos, comparece una personajilla que no ha aparecido en las dos clases anteriores por motivos variopintos que ni recuerdo, ni vienen al caso.
Lo que sí viene al caso es que la tía en cuestión, se habla encima y sufre cortocircuitos neuronales importantes. Una hilaridad a la máxima exponencia cuando la tía no para, no para, no para de proferir sandeces, pone de los nirvis a su chucho y al resto de los presentes a la reunión.
Ahora que teníamos neutralizao al cazallero pesao, va y se viene esta revolucionaria de gallineros. Si es que...

Con un par, acapara unilateralmente la atención del profe que tiene que repetirle unos cinco millones de veces las mismas cosas, porque no interioriza, ni descifra ningún mensaje. La susodicha es borrega de natural y no atiende ni entiende nada.
Llego a la conclusión de que se le ha pegao el hacer de un perro: te mira, parece que te entiende y en realidez: nasti.
A tenor de lo que está sucediendo, nos vamos impacientando y mi materna que empieza a estar hasta las pelotas, va sugiriendo por lo bajini que a la que hay que ponerle un bozal es a la borrega.

Y sí, tiene toda la razón, hay que amordazarla.
Disimulosa-meng nos vamos retirando del lado de la taladrín porque se hace insoportable aguantarla.

Paralelamente, buscamos chuchos machos para que vayan a marcarla meándosele en las piernas, a ver si así se entretiene y deja de dar por saco.

Se persona también con nosotros Potter, que viene de un fatigao que pa qué. Cuando ve el panorama de la borrega, se le erizan los pocos pelillos de la calvorota. Se la mira, le espeta: Jau Coloma!, le enseña un frankfurt y se lo tira lejos a ver si desaparece de una vez. No se va.

Taila la gossuna, que está en un estado de fiesta permanente cuando de espacio exterior se trata, a cada orden que Potter le da, pasa de él como de las cabras, por mucho frankfurt que tenga en la mano. Así que Potter llega al desespero y me pasa el testigo y se da por vencido.
Para acabar de adoballo, Taila y María del Amor hermoso se engrescan de lo lindo a brincar y allí no hay dios que ponga orden.
Las gossunas han asumido que aquello es clase de tomamiento de pelo y en ello están. Me preocupo por si acabo calvorotash como Potter. No quiero ser un carahuevo calvo.

Hago un par de oms, respiro profunda-meng, agarro frankfurt por banda y establezco contacto visual-olfativo con Taila. Nos centramos.
Al medio minuto ya están otra vez de parranda. Me temo que haberlas animao a jugar durante 3 horas antes de clase, lo que ha hecho es activarles el modo putafarring en lugar del de stand-by. Tienen recarga energética de velocidad asombrosa. Ya me gustaría a mí recuperarme así de una juerga. La leche.
Esto parece sodoma y gomorra.

Durante el rato que hemos estao intentando domar a las fierecillas, la borrega ha estao mareando literalmente a su perro que ha cogido un estado de ansia contumaz. El profe no da crédito. Y el resto, tampuerco.

Cuando nos despedimos, como no la podemos asesinar porque sería una guarrería y está feo, nos conchavamos y le decimos que la semana que viene, la reunión es en la otra punta de Barcelona. Con lo que larga y lo poco que atiende, seguro que se engancha a otro grupeto de pobres ilusos y ni se da cueng.

Toppo perverso

miércoles, 11 de mayo de 2011

adiestramiento



en mi avidez por adquirir más coñocimientos sobre el ensinistramiento gosuno, he dao con un curso que me ha seducido para convertirme de una vez en el ratolín que susurra al oído de los perros. Me he apuntao presurosameng y he enredao también a mi materna.
Yo con Taila y ella con María del Amor Hermoso por aquello de tener gossunos bien educaos y no toca-collonets.
María del Amor Hermoso es la perra que tienen mis padres, nombre exótico y singular a más no poder. No entraré al trapo porque ya bastante tiene la gossuna con el sambenito.


El viernes pasado tuvimos la primera clase teórica, sin gosuno, y he de decir que tengo algún compañero de clase con personalidez digna de llevar a estudio.
A mi materna no la voy a meter en esto, básicamente porque soy cortés y además ella es un encanto, educada, que escucha, deja hablar y pide la palabra. (y se lee el melaxufla, por tanto: a achantar )

Todo lo contrario a un orondo cincuentón cazallero que no tiene intención de escuchar y sí empeño en no darle descanso a la sinhueso. Cuando no hace una pregunta a deshora, comenta cualquier detalle con sus hijas - que también se han apuntao- , usando una jerigonza indescifrable. Y todo a un volumen desmesurao impidiéndonos entender lo que está explicando el profe:como se acerque por aquí la pasma, le va a meter un paquete por contamiñación acústica que se va a defecar encima.
No quiero ni pensar a qué nivel elevará el volumen el próximo viernes que estaremos al aire libre.  Me voy a pillar el látigo por si tengo que ensinistrarle a él un rato, así como entreno y tal (y porque puestos a descargar mi mala leche, mejor con descoñocidos, no?).

De las muchas cosas interesantes que nos contó el profe, me quedé con una (no doy pa más) que me ha dejao profundamente turbado: el perro es un animal altricial, es decir que su sistema cognitivo está siempre activo.

Moivo de entusiasmo el saber que Taila podrá ir aprendiendo cosas durante toda su vida. Así que tomando nota de lo dicho anteriormente, me voy a centrar en consecución de objetivos de traca: a ver si es capaz de cocinarme y hacerme la declaración de la renta.
Reflexiono y me sumo en un oceáno de confusiones. Caigo en la cueng de que yo ya llevo tiempo con el disco duro averiao,  que estoy en proceso de retroceso y que no aprendo nada ni a guantazos. Así que he de ir haciéndome a la idea de que si ahora es ella la que me saca a pasear a mí,  a medio plazo, seré yo el que le acabe dándo la patita a ella.

Toppo cangrejil

martes, 10 de mayo de 2011

De barbacoas y footing


El Sarcastrómetro y el Chicarrón del Norte hace cosa de tres años, se apuntaron a la moda de la mudanza olímpica, le cogieron gustito a empaquetar y desempaquetar y se han ubicao y desubicao de sitio al menos tres veces en tres años.
Esta vez, han pertrechao el cambio en menos de quince días y han venido a establecerse al ladito de nuestra morada.

Los Chicastrómetro (hago un mix que si no se me hace mu largo) tenían como objetivo pisico con terraza y ya lo han encontrao.
Hace menos de una semana que se han instalao, de hecho, la primera noche que durmieron en el piso fue la del jueves pasado y, mira tú por dónde, el viernes por la mañana me encuentro al Chicarrón en el passeig de sant joan.  Yo con los párpados pegaus haciendo el paseo matutino con Taila la gossuna y el Chicarrón, que parecía escapao de la ducha, se iba por patas al currito.

La cosa está en que el Chicarrón no cabe en sí de gozo con sus terrazas (el piso tiene dos), no han deshecho todavía las cajas pero él sabe priorizar y ya me está diciendo que se muere de ganas de hacer una barbacoa. Hago un canto a la prudencia y le comento que cuando quiera, estamos a tiro de piedra, así que se lo tome con calma y cuando se hayan instalao y estén tranquilicos, ya dirán.

Le mando sms al Potter pa comentarle anécdota mañanil y decirle que el Chicarrón quiere hacer barbacoa, aunque no tiene enseres para ello. Potter, agarra teclao por banda y me manda mensaje cervantino por lo largo y currao del texto: Barbacoa ya.
Se coñoce que el hecho de mudarse es estresante a la par que un agobio contumaz, porque parece que las pertenencias se hayan multiplicao por mil. Y por ello pienso que lo de la barbacoa, teniendo en cuenta que todavía la han de comprar, la vamos a celebrar en año nuevo.

Esa misma tarde de viernes, recibo sms del Sarcastrómetro: inquieto y agitao, convidándonos a ver el pisico y luego ir a tomarnos una caña al bar de al lado. Potter y yo que para el viernes llegamos en modo arrossega-meng, accedemos.Birra en mano, denotamos que el Chicarrón manifiesta cierta zozobra al consultar predicción meteorológica de bonanza y no tener barbacoa en casa. Cenamos y despedida y cierre.

Sábado: Potter y yo de gestiones varias, entre otras, el ir a comprar unas bambas para mí y así ir a hacer footing . Vamos a formar tándem con Potter, a ver si consigo de una vez que el culo me quede al final de la espalda, en lugar de ir arrastrándolo como viene siendo habitual en mi persona.

En la tienda de las bambas, me han hecho un máster acelerao de lo que es el "runnear" y una vez escogidas, rejostión económico al canto, ambiciono el convertirme en Toppo Gump.
Llegamos a casa tarde y como nos hemos puesto en modo sano-esportif, no salimos.

Estado de sofing a mansalva cuando para mi sorpresote, recibo un sms del Sarcastrómetro que reza y cito textualmente: "sense ànims de ser veïns pesats i que no serveixi de precedent :-) demà fem bbk a casa. Si us voleu apuntar esteu més que convidats".
Se lo leo al Potter y nos coge la risa imaginándonos el baile de San Vito del Chicarrón - el niño agonías de la barbacoa.

Mañanita siguiente, despertador a hora intempestif, quita legañas, lava piñata, modelito de jogging (asusto al miedo), carretilla para trasladar el culo, arnés y correa de Taila y excursioncilla hacia la carretera de las aiguas.
A las 9 de la mañana de un domingo, la carretera de las aiguas parece las Ramblas a las doce del mediodía, la madre que nos parió. Biciclistas, runneros, gosunos, paseadores, namás faltan los paquis vendiendo rosas.

Iniciamos correrías a ritmito pausao, me sé tocino y calculo que en media hora me fundiré, porque me he dejao llevar por el mantismo zamorano y hace tiempo que no doy palo al agua deportivo. Mis predicciones son correctas y cuando llevamos media hora de trote, le digo al Potter que continue, como veo que Taila está activadita, convenimos en que les espero en el coche. Se van.

Continuo corriendo a mi ritmito y al cabo de cinco minutos aparece Potter como una exhalación. Taila que es de ideas fijas, le ha dicho al Potter que prou, que quiere volver conmigo. Me la trae y se larga.
La agarro y continuamos con la vuelta. A diez metros de haber reiniciao la marcha, Taila se para en seco. Sutrac y derrape. No salgo volando de milagro.
La tía es como el perro del hortelano, ni come ni deja comer. Manifiesta espíritu de equipo y dice que o vamos juntos o nasti. Así que me intenta arrastrar hacia la dirección en la que se ha marchao el Potter. Tócate los mondongos.
De hecho, no me arrastra, inicia un sprint heavy-metalero. Le sigo el rollo, me agota y empezamos un estira i arronsa, todo esto aderezao con el esquivamiento de los adeptos a la mountain bike para que no me hagan la pedicura, ni me aplasten a la gosuna; júbilo sin parangón. Así hasta que vemos aparecer al Potter.

Cabe decir que de los asiduos estira y arronsa que tengo con Taila, he desarrollao bola en el brazo derecho, cosa que me desequilibra y hace que camine inclinao: estoy para que me vengan a ver al circo.
Plácida retirada a ritmo de trote.
Llegamos a casa y ya tengo agujetas. En pocas cosas he sido precoz, resulta que para lo chungo, síp.
Apalanque de momingo. Llega la hora de visitar a los Chicastrómetro. Curiosidez por la barbacoa.

Llegamos, sorteamos cajas y pasamos a la terraza, el Chicarrón está ya tó liao con el carbón y el grill, y el Sarcastrómetro presenta cara de congoja cuestionando insistentemente si se va a originar un incendio. Total confianza que tiene el Sarcastrómetro en las dotes del Chicarrón.

Al principio me acollono un pelín, teniendo en cuenta antecedentes de la pareja en cuestión gestionando velas en su casa convirtiéndose en piro-mengs. Luego, paso de todo. Entre otras cosas porque no me aguanto los peditos. Así que me relajo, no hago ni el huevo y me siento en la terraza a entablar conversación con el Sarcastrómetro. El Potter, curioso y bricolagero de mena, ya se ha arremangao y está lidiando con el carbón, las pinzas, el papel y el mechero siguiendo instrucciones del Chicarrón.

Sarcastrómetro y yo hacemos un mano a mano de trinaranjus primero (me han ofrecido vino pero me cogen remordimientos por el esfuerzo deportivo hecho anteriormente), a la que hemos bebido dos vasos, nos pasamos al vinacho y pienso que tampoco me voy a flagelar, qué narices.
Así conversando, el Sarcastrómetro me manifiesta su sin vivir tras la mudanza; no encuentra nada, se ha hecho la picha un lío con las cajas y cuando se piensa que ya ha encontrao las bragas, le sale un bol estilo japonés, que obviamente no se puede poner en el arco de triunfo.

De mientras nos estamos poniendo las boticas de carne a la brasa, el Chicarrón nos relata que en su afán de montar la terraza, se pasaron (los dos) medio sábado recorriendo grandes superfícies en busca de complementos terraciles y barbacoa perfectos y el otro medio (él solo- risas de fondo del Sarcastrómetro) peleándose con mobiliarios varios.
Apuntar que una vez se sienta el Chicarrón en el banco para disponerse a comer, oímos una especie de crujido. El banco se mueve un poco y los Chicastrómetro se balancean encima. El Chicarrón confiesa que al montar el banco le sobró un tornillo, así que podría darse el caso de que acabaran en el suelo antes del postre. Les recomendamos que coman poca carne.
Le preguntamos al Chicarrón si le sobró algún tornillo en nuestras sillas. Dice que no, así que nos despreocupamos y a ellos los dejamos a su suerte. Espíritu solidario a rabiar.

Ingesta realizada. Le damos un repaso a la botella de Bailey's.
Le digo al Sarcastrómetro que ellos sí que saben. Qué más dará la ropa interior cuando tienes bien geolocalizao el tema alcoholímetro.
Empezamos a cotillear las vistas de la terraza. El Chicarrón ha rescatao un osito de peluche que estaba en una repisa de su terraza y empieza a jugar al tenis con Potter y el oso como pelota. Dos pases y el osito sale volando hacia el patio de abajo, cae justo ante el hocico del perro que se queda flipao primero y encantao después por poder rosegar algo a gusto.
Nos quedamos regardeando un rato y con el efecto del Bailey's todo nos hace una gracia infinita. Le chillamos al vecino del perro, que acaba de salir de su ducha (muy bien montada en su patio de teca con piscina incluida) mostrando torso al aire con toalla anudada a la cadera.

Sarcastrómetro lo intuye, le da pereza ir a por las gafas. Iniciamos intentos de entrar en contacto via señales con vecinos varios terraciles: se deben haber olvidao las gafas todos, no nos ven. Risa tontuna igual. Hay que ver lo que sube el Bailey's.

Llegada la hora de guarecerse, nos despedimos. Me congratulo que en este edificio tengan ascensor, sólo de pensar que me quedan cuatro pisos por trepar me saltan los lagrimones. Las agujetas no me dan tregua, y cuando llego a casa, Taila tampoco. Juegos y paseo vespertino: vuelta a bajar, pasear y subir. Esta vez para realizar el ascenso, me tengo que ayudar de los brazos para ir ubicando ora una pierna en un escalón, ora la otra. En breve me monto una vía ferrata en la escalera.


Toppo eslomao, un poco pedo y contento.




miércoles, 13 de abril de 2011

compras indispensables



Hace un par de días me dejé caer por el super para agenciarme los impresicindibles que toda casa debería tener, a saber: 5 barras de chocolate para aquello de ir tirando y evitar quedarse sin existencias- cuando sucede me genera un estado de mala hostia lamentable- y el clásico papel del excusado- por razones más que obvias.

En cuanto al chocolate, lo tuve claro, arrambé con el que nos gusta y yastá.
Cuando me ubico en el lineal del papel pal culo, veo que hay un ofertón de 18 +15 rollos, así que ni corto, ni perezoso, me pillo el paquetón. Hace más bulto que yo, así que tengo que cogerlo con ambas manos y me tapa la visión, con lo cual me voy tropezando por los pasillos y me cargo el lineal de pasta deshidratada (menos mal que no hay botes de cristal). Como no me ve nadie, o yo no veo a nadie, me largo, dejando el desaguisao en el suelo. Lo sé, soy lo peor, en mi defensa diré que fueron sólo cuatro paquetillos y que tenía mucha prisa (je, je).

Cuando salgo, me coge ataque de risa pensando lo que se imaginará la peña cuando me vea por la calle carreteando con un alijo de  rollos de papel pal culo. Paso de la risa a la vergüen y otra vez al máximo escollono, y al mismo ritmo me pongo colorao y vuelvo a mi color paliduzco habitual; parezco un camaleón, coño.
Me ven, me miran, levantan la ceja con desaprobación y/o asombro y luego: carcajote. Me sobreviene otra vez la vergüen, me cago en todo. Me cago en todo de forma figurada, que uno es pulido y educao, no fotem.

Cuando arribo a casa, no le comento nada al Potter del bochorno callejil, y maquino que la próxima vez lo mandaré a él a por los susodichos enseres, y yo me esconderé por la calle para escojonarme como los demás.


Toppomaquiavelo