jueves, 26 de mayo de 2011

¿de quién es la culpa?


El viernes pasado fuimos de nuevo al curso de ensinistra-meng.
Namás llegar y dejar bártulos, comparece una personajilla que no ha aparecido en las dos clases anteriores por motivos variopintos que ni recuerdo, ni vienen al caso.
Lo que sí viene al caso es que la tía en cuestión, se habla encima y sufre cortocircuitos neuronales importantes. Una hilaridad a la máxima exponencia cuando la tía no para, no para, no para de proferir sandeces, pone de los nirvis a su chucho y al resto de los presentes a la reunión.
Ahora que teníamos neutralizao al cazallero pesao, va y se viene esta revolucionaria de gallineros. Si es que...

Con un par, acapara unilateralmente la atención del profe que tiene que repetirle unos cinco millones de veces las mismas cosas, porque no interioriza, ni descifra ningún mensaje. La susodicha es borrega de natural y no atiende ni entiende nada.
Llego a la conclusión de que se le ha pegao el hacer de un perro: te mira, parece que te entiende y en realidez: nasti.
A tenor de lo que está sucediendo, nos vamos impacientando y mi materna que empieza a estar hasta las pelotas, va sugiriendo por lo bajini que a la que hay que ponerle un bozal es a la borrega.

Y sí, tiene toda la razón, hay que amordazarla.
Disimulosa-meng nos vamos retirando del lado de la taladrín porque se hace insoportable aguantarla.

Paralelamente, buscamos chuchos machos para que vayan a marcarla meándosele en las piernas, a ver si así se entretiene y deja de dar por saco.

Se persona también con nosotros Potter, que viene de un fatigao que pa qué. Cuando ve el panorama de la borrega, se le erizan los pocos pelillos de la calvorota. Se la mira, le espeta: Jau Coloma!, le enseña un frankfurt y se lo tira lejos a ver si desaparece de una vez. No se va.

Taila la gossuna, que está en un estado de fiesta permanente cuando de espacio exterior se trata, a cada orden que Potter le da, pasa de él como de las cabras, por mucho frankfurt que tenga en la mano. Así que Potter llega al desespero y me pasa el testigo y se da por vencido.
Para acabar de adoballo, Taila y María del Amor hermoso se engrescan de lo lindo a brincar y allí no hay dios que ponga orden.
Las gossunas han asumido que aquello es clase de tomamiento de pelo y en ello están. Me preocupo por si acabo calvorotash como Potter. No quiero ser un carahuevo calvo.

Hago un par de oms, respiro profunda-meng, agarro frankfurt por banda y establezco contacto visual-olfativo con Taila. Nos centramos.
Al medio minuto ya están otra vez de parranda. Me temo que haberlas animao a jugar durante 3 horas antes de clase, lo que ha hecho es activarles el modo putafarring en lugar del de stand-by. Tienen recarga energética de velocidad asombrosa. Ya me gustaría a mí recuperarme así de una juerga. La leche.
Esto parece sodoma y gomorra.

Durante el rato que hemos estao intentando domar a las fierecillas, la borrega ha estao mareando literalmente a su perro que ha cogido un estado de ansia contumaz. El profe no da crédito. Y el resto, tampuerco.

Cuando nos despedimos, como no la podemos asesinar porque sería una guarrería y está feo, nos conchavamos y le decimos que la semana que viene, la reunión es en la otra punta de Barcelona. Con lo que larga y lo poco que atiende, seguro que se engancha a otro grupeto de pobres ilusos y ni se da cueng.

Toppo perverso

miércoles, 11 de mayo de 2011

adiestramiento



en mi avidez por adquirir más coñocimientos sobre el ensinistramiento gosuno, he dao con un curso que me ha seducido para convertirme de una vez en el ratolín que susurra al oído de los perros. Me he apuntao presurosameng y he enredao también a mi materna.
Yo con Taila y ella con María del Amor Hermoso por aquello de tener gossunos bien educaos y no toca-collonets.
María del Amor Hermoso es la perra que tienen mis padres, nombre exótico y singular a más no poder. No entraré al trapo porque ya bastante tiene la gossuna con el sambenito.


El viernes pasado tuvimos la primera clase teórica, sin gosuno, y he de decir que tengo algún compañero de clase con personalidez digna de llevar a estudio.
A mi materna no la voy a meter en esto, básicamente porque soy cortés y además ella es un encanto, educada, que escucha, deja hablar y pide la palabra. (y se lee el melaxufla, por tanto: a achantar )

Todo lo contrario a un orondo cincuentón cazallero que no tiene intención de escuchar y sí empeño en no darle descanso a la sinhueso. Cuando no hace una pregunta a deshora, comenta cualquier detalle con sus hijas - que también se han apuntao- , usando una jerigonza indescifrable. Y todo a un volumen desmesurao impidiéndonos entender lo que está explicando el profe:como se acerque por aquí la pasma, le va a meter un paquete por contamiñación acústica que se va a defecar encima.
No quiero ni pensar a qué nivel elevará el volumen el próximo viernes que estaremos al aire libre.  Me voy a pillar el látigo por si tengo que ensinistrarle a él un rato, así como entreno y tal (y porque puestos a descargar mi mala leche, mejor con descoñocidos, no?).

De las muchas cosas interesantes que nos contó el profe, me quedé con una (no doy pa más) que me ha dejao profundamente turbado: el perro es un animal altricial, es decir que su sistema cognitivo está siempre activo.

Moivo de entusiasmo el saber que Taila podrá ir aprendiendo cosas durante toda su vida. Así que tomando nota de lo dicho anteriormente, me voy a centrar en consecución de objetivos de traca: a ver si es capaz de cocinarme y hacerme la declaración de la renta.
Reflexiono y me sumo en un oceáno de confusiones. Caigo en la cueng de que yo ya llevo tiempo con el disco duro averiao,  que estoy en proceso de retroceso y que no aprendo nada ni a guantazos. Así que he de ir haciéndome a la idea de que si ahora es ella la que me saca a pasear a mí,  a medio plazo, seré yo el que le acabe dándo la patita a ella.

Toppo cangrejil

martes, 10 de mayo de 2011

De barbacoas y footing


El Sarcastrómetro y el Chicarrón del Norte hace cosa de tres años, se apuntaron a la moda de la mudanza olímpica, le cogieron gustito a empaquetar y desempaquetar y se han ubicao y desubicao de sitio al menos tres veces en tres años.
Esta vez, han pertrechao el cambio en menos de quince días y han venido a establecerse al ladito de nuestra morada.

Los Chicastrómetro (hago un mix que si no se me hace mu largo) tenían como objetivo pisico con terraza y ya lo han encontrao.
Hace menos de una semana que se han instalao, de hecho, la primera noche que durmieron en el piso fue la del jueves pasado y, mira tú por dónde, el viernes por la mañana me encuentro al Chicarrón en el passeig de sant joan.  Yo con los párpados pegaus haciendo el paseo matutino con Taila la gossuna y el Chicarrón, que parecía escapao de la ducha, se iba por patas al currito.

La cosa está en que el Chicarrón no cabe en sí de gozo con sus terrazas (el piso tiene dos), no han deshecho todavía las cajas pero él sabe priorizar y ya me está diciendo que se muere de ganas de hacer una barbacoa. Hago un canto a la prudencia y le comento que cuando quiera, estamos a tiro de piedra, así que se lo tome con calma y cuando se hayan instalao y estén tranquilicos, ya dirán.

Le mando sms al Potter pa comentarle anécdota mañanil y decirle que el Chicarrón quiere hacer barbacoa, aunque no tiene enseres para ello. Potter, agarra teclao por banda y me manda mensaje cervantino por lo largo y currao del texto: Barbacoa ya.
Se coñoce que el hecho de mudarse es estresante a la par que un agobio contumaz, porque parece que las pertenencias se hayan multiplicao por mil. Y por ello pienso que lo de la barbacoa, teniendo en cuenta que todavía la han de comprar, la vamos a celebrar en año nuevo.

Esa misma tarde de viernes, recibo sms del Sarcastrómetro: inquieto y agitao, convidándonos a ver el pisico y luego ir a tomarnos una caña al bar de al lado. Potter y yo que para el viernes llegamos en modo arrossega-meng, accedemos.Birra en mano, denotamos que el Chicarrón manifiesta cierta zozobra al consultar predicción meteorológica de bonanza y no tener barbacoa en casa. Cenamos y despedida y cierre.

Sábado: Potter y yo de gestiones varias, entre otras, el ir a comprar unas bambas para mí y así ir a hacer footing . Vamos a formar tándem con Potter, a ver si consigo de una vez que el culo me quede al final de la espalda, en lugar de ir arrastrándolo como viene siendo habitual en mi persona.

En la tienda de las bambas, me han hecho un máster acelerao de lo que es el "runnear" y una vez escogidas, rejostión económico al canto, ambiciono el convertirme en Toppo Gump.
Llegamos a casa tarde y como nos hemos puesto en modo sano-esportif, no salimos.

Estado de sofing a mansalva cuando para mi sorpresote, recibo un sms del Sarcastrómetro que reza y cito textualmente: "sense ànims de ser veïns pesats i que no serveixi de precedent :-) demà fem bbk a casa. Si us voleu apuntar esteu més que convidats".
Se lo leo al Potter y nos coge la risa imaginándonos el baile de San Vito del Chicarrón - el niño agonías de la barbacoa.

Mañanita siguiente, despertador a hora intempestif, quita legañas, lava piñata, modelito de jogging (asusto al miedo), carretilla para trasladar el culo, arnés y correa de Taila y excursioncilla hacia la carretera de las aiguas.
A las 9 de la mañana de un domingo, la carretera de las aiguas parece las Ramblas a las doce del mediodía, la madre que nos parió. Biciclistas, runneros, gosunos, paseadores, namás faltan los paquis vendiendo rosas.

Iniciamos correrías a ritmito pausao, me sé tocino y calculo que en media hora me fundiré, porque me he dejao llevar por el mantismo zamorano y hace tiempo que no doy palo al agua deportivo. Mis predicciones son correctas y cuando llevamos media hora de trote, le digo al Potter que continue, como veo que Taila está activadita, convenimos en que les espero en el coche. Se van.

Continuo corriendo a mi ritmito y al cabo de cinco minutos aparece Potter como una exhalación. Taila que es de ideas fijas, le ha dicho al Potter que prou, que quiere volver conmigo. Me la trae y se larga.
La agarro y continuamos con la vuelta. A diez metros de haber reiniciao la marcha, Taila se para en seco. Sutrac y derrape. No salgo volando de milagro.
La tía es como el perro del hortelano, ni come ni deja comer. Manifiesta espíritu de equipo y dice que o vamos juntos o nasti. Así que me intenta arrastrar hacia la dirección en la que se ha marchao el Potter. Tócate los mondongos.
De hecho, no me arrastra, inicia un sprint heavy-metalero. Le sigo el rollo, me agota y empezamos un estira i arronsa, todo esto aderezao con el esquivamiento de los adeptos a la mountain bike para que no me hagan la pedicura, ni me aplasten a la gosuna; júbilo sin parangón. Así hasta que vemos aparecer al Potter.

Cabe decir que de los asiduos estira y arronsa que tengo con Taila, he desarrollao bola en el brazo derecho, cosa que me desequilibra y hace que camine inclinao: estoy para que me vengan a ver al circo.
Plácida retirada a ritmo de trote.
Llegamos a casa y ya tengo agujetas. En pocas cosas he sido precoz, resulta que para lo chungo, síp.
Apalanque de momingo. Llega la hora de visitar a los Chicastrómetro. Curiosidez por la barbacoa.

Llegamos, sorteamos cajas y pasamos a la terraza, el Chicarrón está ya tó liao con el carbón y el grill, y el Sarcastrómetro presenta cara de congoja cuestionando insistentemente si se va a originar un incendio. Total confianza que tiene el Sarcastrómetro en las dotes del Chicarrón.

Al principio me acollono un pelín, teniendo en cuenta antecedentes de la pareja en cuestión gestionando velas en su casa convirtiéndose en piro-mengs. Luego, paso de todo. Entre otras cosas porque no me aguanto los peditos. Así que me relajo, no hago ni el huevo y me siento en la terraza a entablar conversación con el Sarcastrómetro. El Potter, curioso y bricolagero de mena, ya se ha arremangao y está lidiando con el carbón, las pinzas, el papel y el mechero siguiendo instrucciones del Chicarrón.

Sarcastrómetro y yo hacemos un mano a mano de trinaranjus primero (me han ofrecido vino pero me cogen remordimientos por el esfuerzo deportivo hecho anteriormente), a la que hemos bebido dos vasos, nos pasamos al vinacho y pienso que tampoco me voy a flagelar, qué narices.
Así conversando, el Sarcastrómetro me manifiesta su sin vivir tras la mudanza; no encuentra nada, se ha hecho la picha un lío con las cajas y cuando se piensa que ya ha encontrao las bragas, le sale un bol estilo japonés, que obviamente no se puede poner en el arco de triunfo.

De mientras nos estamos poniendo las boticas de carne a la brasa, el Chicarrón nos relata que en su afán de montar la terraza, se pasaron (los dos) medio sábado recorriendo grandes superfícies en busca de complementos terraciles y barbacoa perfectos y el otro medio (él solo- risas de fondo del Sarcastrómetro) peleándose con mobiliarios varios.
Apuntar que una vez se sienta el Chicarrón en el banco para disponerse a comer, oímos una especie de crujido. El banco se mueve un poco y los Chicastrómetro se balancean encima. El Chicarrón confiesa que al montar el banco le sobró un tornillo, así que podría darse el caso de que acabaran en el suelo antes del postre. Les recomendamos que coman poca carne.
Le preguntamos al Chicarrón si le sobró algún tornillo en nuestras sillas. Dice que no, así que nos despreocupamos y a ellos los dejamos a su suerte. Espíritu solidario a rabiar.

Ingesta realizada. Le damos un repaso a la botella de Bailey's.
Le digo al Sarcastrómetro que ellos sí que saben. Qué más dará la ropa interior cuando tienes bien geolocalizao el tema alcoholímetro.
Empezamos a cotillear las vistas de la terraza. El Chicarrón ha rescatao un osito de peluche que estaba en una repisa de su terraza y empieza a jugar al tenis con Potter y el oso como pelota. Dos pases y el osito sale volando hacia el patio de abajo, cae justo ante el hocico del perro que se queda flipao primero y encantao después por poder rosegar algo a gusto.
Nos quedamos regardeando un rato y con el efecto del Bailey's todo nos hace una gracia infinita. Le chillamos al vecino del perro, que acaba de salir de su ducha (muy bien montada en su patio de teca con piscina incluida) mostrando torso al aire con toalla anudada a la cadera.

Sarcastrómetro lo intuye, le da pereza ir a por las gafas. Iniciamos intentos de entrar en contacto via señales con vecinos varios terraciles: se deben haber olvidao las gafas todos, no nos ven. Risa tontuna igual. Hay que ver lo que sube el Bailey's.

Llegada la hora de guarecerse, nos despedimos. Me congratulo que en este edificio tengan ascensor, sólo de pensar que me quedan cuatro pisos por trepar me saltan los lagrimones. Las agujetas no me dan tregua, y cuando llego a casa, Taila tampoco. Juegos y paseo vespertino: vuelta a bajar, pasear y subir. Esta vez para realizar el ascenso, me tengo que ayudar de los brazos para ir ubicando ora una pierna en un escalón, ora la otra. En breve me monto una vía ferrata en la escalera.


Toppo eslomao, un poco pedo y contento.




miércoles, 13 de abril de 2011

compras indispensables



Hace un par de días me dejé caer por el super para agenciarme los impresicindibles que toda casa debería tener, a saber: 5 barras de chocolate para aquello de ir tirando y evitar quedarse sin existencias- cuando sucede me genera un estado de mala hostia lamentable- y el clásico papel del excusado- por razones más que obvias.

En cuanto al chocolate, lo tuve claro, arrambé con el que nos gusta y yastá.
Cuando me ubico en el lineal del papel pal culo, veo que hay un ofertón de 18 +15 rollos, así que ni corto, ni perezoso, me pillo el paquetón. Hace más bulto que yo, así que tengo que cogerlo con ambas manos y me tapa la visión, con lo cual me voy tropezando por los pasillos y me cargo el lineal de pasta deshidratada (menos mal que no hay botes de cristal). Como no me ve nadie, o yo no veo a nadie, me largo, dejando el desaguisao en el suelo. Lo sé, soy lo peor, en mi defensa diré que fueron sólo cuatro paquetillos y que tenía mucha prisa (je, je).

Cuando salgo, me coge ataque de risa pensando lo que se imaginará la peña cuando me vea por la calle carreteando con un alijo de  rollos de papel pal culo. Paso de la risa a la vergüen y otra vez al máximo escollono, y al mismo ritmo me pongo colorao y vuelvo a mi color paliduzco habitual; parezco un camaleón, coño.
Me ven, me miran, levantan la ceja con desaprobación y/o asombro y luego: carcajote. Me sobreviene otra vez la vergüen, me cago en todo. Me cago en todo de forma figurada, que uno es pulido y educao, no fotem.

Cuando arribo a casa, no le comento nada al Potter del bochorno callejil, y maquino que la próxima vez lo mandaré a él a por los susodichos enseres, y yo me esconderé por la calle para escojonarme como los demás.


Toppomaquiavelo

jueves, 24 de marzo de 2011

supervitaminarse y remineralizarse



en nuestra incansable búsqueda de energía vigorizante, hemos estao un par de semanicas o tres dosificándonos alga espirulina.
Yo que me pensaba que me convertiría en un superratolín pues voy y no desarrollo superpoderes. Primero, me solivianto conmigo mismo, pero al ver que el Potter tampoco amplifica fuerzas; calma chicha. (aunque creo que sus expectativas estaban más por ver si le crecía pelo en la calvorota, angelico).

Así que el Potter ha iniciao un intenso visiteo por las herboristerías del barrio para ver qué se puede meter uno por la vena que le pegue un chute que lo mande a la estratosfera.

La responsabilidad de endrogalse sanamente por segunda vez ha recaído en la jalea real. El consumo de este invento ha sido interesante, digamos, porque venía en un coñacín de ampollitas de cristal, de éstas que tienes que romper por ambos extremos para que caiga el contenido.

Yo, que necesito de metodología simplona y fácil porque si no me hago la picha un lío, me he tenido que pelear cada puto día con el susodicho frasquito de los cojones. Tanto es así que ayer, primero me toca romper un extremo. Me preparo, hago mis pesas y estiramientos y me lo cargo. El otro se me resiste, con una impertinencia digna de la Patiño. Consigo quebrarlo, me lo amorro al hocico y cae sólo una parte. El mejunge éste tiene una densidad de la leche, se ha puesto de culo con la fuerza de la gravedad. Me toca mezclarlo con agua y sorber desde un extremo. No he assolido objetivo, he invertido términos y he manchao la pared de jalea, justo cuando había venido la Dietrich a dejármelo todo como los chorritos del oro. Me cago en la leche.

En mi intento de limpieza marujil, agarro el trapo, lo paso por la pared y me quedo acoplao a la misma. Se coñoce que la sustancia ésta es muy enganchifosa. A Taila la gossuna, que está tó el día de juerga, le hace una gracia especial verme colgando de la pared y ni corta ni perezosa me muerde el culo para desengancharme. Collonut.

Me he desembarazao de pared, trapo, jalea y perra. Tengo las manos apegotás y las posaderas decoradas con una bonita dentellada perruna. Atesoro cuatro culos. Si me era complicao gestionarme con uno, inexplicable es el agobio que llevo encima.

Ayer terminamos con la puta jalea y el Potter, que sigue en sus trece de encontrar el maná divino, se pasa otra vez por la herboristería. La menchi le ha colao otro tipo de potingue llamado Fost print classic.

Me congratulo porque no son ampollitas y la cosa tiene densidez liquidísima. Hoy me he tomao el primer frasco y debo recoñocer que la cosa funciona. Mientras escribo estas humildes líneas, estoy pedalando el triciclo con el pie izquierdo y tocando el organillo con el derecho.

Cuando me acabe la primera tanda de Fostprint, gano el Tour de France, me río yo de Alberto Contador y su bistec de clembuterol. Y encima me ha salido un rodolín.

Toppodopping


miércoles, 9 de marzo de 2011

delicatessen


Lo mejor que le puede pasar a un croissant es que esté relleno de chocolate. Tipo Nocilla y a reventar. Nada de mariconaditas.

Ayer, al volver de una reunión, a una de esas horas tontorronas casi tocando a hora de merendola, volviendo a la oficina, me pasé por una panadería de abajo a la que voy poco.

¿Por qué voy poco? mu fácil. Entro y le digo a la chica: quiero un croissant de los que llevan chocolate con MUCHA Nocilla. Y me enseña los dos tipos que hacen. Me lo explica: éste lleva barrita de chocolate en el centro y el otro lleva chocolate más deshecho.
Vale, pues ponme el del chocolate nocillesco.

Me ha atacao la gula y empiezo a salibar tipo gossuno de Pavlov.

Cuando llego, me deshago de abrigo, zurrón y bufanda y me dispongo presto a hincarle el diente. Cuál es mi decepción cuando cuál gorrino voy ingiriendo y allí no aparece ni chocolate deshecho, ni barrita, ni hostias.
Me he cabreao, porque me había yo creao unas expectativas de merienda guarrona pa quedarme más feliz que un chínchol y nasti.

Recordé entonces por qué voy siempre a la panadería de arriba: porque los croissants con pinta guarreta, lo son al 100%. Con Nocilla a saco, que cuando muerdes se te escapa toda, se te cae en el plato y luego terminas degustándolo a lametazos.

Bajé a la panadería de nuevo y le dije: m'has engañao, perra. Le tiro un mazo de Nocilla a la cara y le enchufo una barrita de chocolate por la tocha y le explicito: Lo que tienes regalimoso por la cara es Nocilla, el chocolate que te he pedido y que no ha aparecido en el centro del croissant. Lo que tienes en la nariz es la putita barrita que no te he pedido y que tampoco ha aparecido.
 Vete a hacer un curso de aprendizaje a la panadería de arriba. Allí sí que saben qué es cada cosa.

Con la merienda no se juega y con el chocolate, menos. No habrá próxima vez.


Toppojusticiero y del morro fino

martes, 1 de marzo de 2011

Brebajes y pócimas mágicas


Namás iniciar el fin de semana y ya se me acumula la faena. Para empezar el viernes noche, M'encantalafesta y l'Amantdelteatre nos invitaron a cenar en su kely.
M'encantalafesta que estaba muy animadete con eso de celebrar su onomástica, nos insta a tomarnos un chupito de vodka polaco de cereza, o lo que es lo mismo: chupito de Kojak con alcohol de cien grados.
Te lo tomas, lo saboreas, intentas decir "está bueno" y se te cae la tráquea junto con los cojones al suelo. Interesante.

Entre los asistentes, hicimos acopio de botellas de vino, y con este mal hábito que tenemos, entre pinchar carne con el palillito de fondue, meterlo en la olla y sacarlo, acabamos con todas ellas.
También obsequiamos a M'encantalafesta con una botellita de G'Vine, así que tras la cena, nos regalamos ronda de juanantonio's. Y obviamente, salimos todos a cantar la parrala en su balcón.

Al caer eso de las dos y mierda, el Potter hace higo, lleva de madrugón en madrugón y ya no se tiene en pie. Así que agradecemos la invitación y nos largamos a soballa.
Al día siguiente nos rejuntamos con Taila a hacer vida gossuna para recargar baterías, ya que por la noche tenemos cena en casa de Campanilla y Peter Punk.

A media tarde, me llama Campanilla toda apurá; se está peleando con el cus-cús y anda un pelín acojoná, teme que le quede de puta pena. Le digo que no se preocupe, que en peores plazas hemos toreao. No me la creo en absoluto porque Campanilla tiene un don pa los fogones, así que vamos tranquilos.
De todos modos, para no defraudar a la afición, le informo que nos vamos a presentar con un par de botellicas de vino.
Ni que decir tiene que el tío de la bodega, cada vez que nos ve, nos hace la ola, el cabrón. Ya se ha ocupao él de informarnos que un sábado de estos hay una cata, a la cual estamos invitadísimos.
Por un minuto, me preocupo un poco, le comento a Potter delante del bodeguero que se va a pensar que somos unos beodos, a lo que él nos responde que no nos preocupemos, que él se fote una botellita del vino que nos ha enchufao entre pecho y espalda, así solito, sin ayuda. Comentario reconfortante, sin duda.

Campanilla y PeterPunk han invitao a PostvacacionAlf, la Niña de los Dedales y Tradicionarius que se han ocupao de engrosar más, si cabe, su bodega.
La Niña de los Dedales nos comenta que está derrengá. Lleva toda la semana de culo preparando la nueva colección y no ha parao yendo p'arriba y p'abajo. No tiene nada que ver que el viernes noche estuviera de festival en el Apolo hasta las 6. Nasti.
PostvacacionAlf que es un guasón,  nos comenta que está alucinao con la pasmosa habilidad que tiene la Niña para recuperarse justo antes de cenar y pillar el ritmo de la peña con el vinacho.

Pues bien, nos hemos hinchao a cus-cús. Llevaba yo razón, le ha salido muy bueno.
Nos trasladamos a la terraza y allí continuamos dando cuenta de las botellicas. Tradicionarius que es solícito de serie, no hace más que entrar y salir descorchándolas y rellenando las copas, así que me ensumo que vamos a pillar un globo aerostático descomunal.

Como siempre, nos hemos enzarzao a hablar de lo divino y lo humano y cuando hemos acabao con las existencias de zumito de uva, nos decidimos a bajarnos a algún bareto de Gracia, a por la penúltima.
Nos queda muy cerca un antro nonaino-naino llamado Continental, no nos gusta, pero con la mandrosidez característica y el hecho de que nos lo cierran todo pronto, tampoco estamos pa recorrernos media ciudad.

Hacia las tres hacemos llufa Potter y yo;  nos retiramos.

Mi aguante tiene un límite y como era de esperar, el domingo me despierta Manolo el del Bombo. Alegría sin fronteras.
Me paso por la ducha y cuando ya soy Toppo de nuevo, veo que hace un día soleao y pienso que hay que aprovecharlo. Así que animo a Taila para saltarle encima al Potter y despertarlo. Mejor ella que yo, pesa menos. Anda que no soy considerao.

El lunes hemos llegado a hechopolvez en términos absolutos entre curro y saraos varios, así que decidimos pasarnos por la herboristería sin falta. Nos hacemos con un bote de alga espirulina, por recomendación de Seddevicious. Sostiene que desde que se la toma, va como una pila.

Potter tiene una fe que mueve montañas y manifiesta y cito textualmente: "ahora que he descubierto la espirulina,  me voy a empezar a sobredopar con la superalga para ir como un cohete de lunes a domingo y correr un sanfermín eternamente.Quizás me tenga que instalar en casa una rueda de hamster para los excedentes de energía."

Para mis adentros pienso que esto tengo que verlo, así que yo me voy a dopar más.

Por mi parte, ya que me he iniciao en el tema de acopio energético, se me ha ocurrido hacerme también una infusión de unas hierbas marroquíes que compramos este verano, dícese de las mismas que son afrodisíacas. A ver si es verdad y lo bordamos, aunque con la fortuna que tengo, o me convierto en superhéroe o me acelero y exploto.

Toppo tentando a la suerte