lunes, 19 de diciembre de 2011

el pelotazo


Hace cosa de un mes, salgo yo todo digno de mi kely y me voy al parque a que Taila se desfogue un rato con los suyos y yo, a darle a la sinhueso con los coleguitas.
Hasta aquí todo correcto, estamos departiendo la mar de bien con La arqueóloga Indiana echándonos unas risas; a tres metros nuestros está Andreotti vigilando a los gossunos y jugando a tirarle la pelota a Taila.
Cabe decir que Taila está obsesionada con la esférica y cuando encuentra una víctima a la cual le parece graciosa, la tía no hace más que ir y venir para estar correteando con la bola en la boca.

En fin, que está Andreotti pelota p'arriba, pelota p'abajo cuando de repente: ¡ZASKA!. Me da en todo el ojo.
Mi acto reflejo es taparme la cara y echarme a reir. Lo gracioso del tema es que al día siguiente he tenido el honor de ser invitado a la fiesta del bodorrio de Aquí para allá contra Amargo y claro, uno espera llevar su mejor jeto al evento y no parecerse al hombre elefante.

Me tiemblan las piernas del pelotazo que me han arreado y veo puntos de colores. La arqueóloga Indiana se ha quedao estupefacta con la puntería de su maromo Andreotti. Y yo me temo que ni con un quintal de hielo, ni con masilla a lo bestia voy a poder mitigar el efecto porrazo. Potter que se había sentado a charlar con no sé quién en un banco, ni se ha enterado.

Cuando consigo abrir el ojo, veo a Andreotti pálido y con cara de acolloni-meng. Le digo que no se preocupe, que no me ha desmontado y que en peores plazas hemos toreado. No me cree y le pide a su mujer un cigarro de lo angustiado que se ha quedado.

Los Lolo's me miran por arriba y por abajo para ver el efecto porrazo y me dicen que se me ve bien. Estupendo: todavía no asusto al miedo.

Recogemos bártulos y nos vamos para casa: pongo la cabeza en el congelador un rato.
Cuando ya no me siento nada de nada, Potter me saca del congelador. Me dice así todo flemático que no doy yuyu y que no me preocupe, la gente tampoco va a ir a verme a mí. Lleva razón, así que me relajo.

Al día siguiente hacemos lo habitual del findesemaneo: el perro, hasta que nos encontramos para cenar con el Sarcastrómetro y el Chicarrón del Norte. Nos vamos al Can Kenji a papear japonés, un restaurante que nos han plantificado cerca de casa, coquetón y bueno.

Nos deleitamos con un pica pica-delicioso y para no cortar la inercia del fin de semana, va y me tiro una copa de vino por encima. El Sarcastrómetro me comenta que no tenemos tiempo de cambios, que seamos prácticos, y que de noche todos los gatos son pardos, así que con dos cojones me voy con el ojo magullado difuminao entre el megacurro de técnica de sfumatto que he tenido que realizar en la sesión de chapa y pintura, y con el sayo hecho un lamparón.

Cuando llegamos, y gracias al efecto del vinacho, paso de todo y es cierto, nadie ha reparado en que el hábito está hecho unos zorros. Me pregunto qué nivel de alcoholímetro ha alcanzado ya el personal.
De Aquí para Allá y Amargo están que se salen de contentos, nos hacen recibimiento como buenos anfitriones y nos dirigen hacia el mundo barra, para que pillemos la misma frecuencia modulada que el resto de asistentes.

Me camuflo entre la peña, de algo me ha de servir el ser bajito y pasar desapercibido.
Se me ha olvidado pedirle a Amargo que me cuente un chiste, es lo que le pido cada vez que nos vemos y es lo que al final nunca nos acabamos contando. Nos descojonamos igual.

Potter y yo entablamos charla con el Expatriado y La senyoreta triatlónica. Nos cuentan que están en plan abstemio porque al día siguiente se van a correr una cursa del copón bendito. Les contamos que estamos en conversaciones con nosotros mismos para decidirnos y entrenar de forma seria y apuntarnos también a cursas varias. El Expatriado y La senyoreta triatlónica ponen cara de poker. Asumimos que no tenemos ningún tipo de credibilidad pitillo en morro y copa en ristre.

El Sarcastrómetro nos avisa de que va a hacer una incursión a la pista de baile y allí que nos vamos. Nos marcamos unos cuantos dancings y le comento al Sarcastrómetro el temita de la cursa: todavía se está riendo ahora.
Nos avisan de que hay sorpresa visual para los contrayentes y salimos a la terraza para ver el espectáculo: un recorrido por la vida de los dos tórtolos.
Como nadie mira ahora, a poco que puedo, me pillo un cubito de la copa y me lo pongo en el ojo para controlar la hinchazón del día anterior.
Entre dancing, copa, canapé e intentona de cursa, se nos ha hecho tarde ya, así que nos despedimos del dueto que son todo carisma y risas.
Decidido, a partir de ahora voy a salir a la calle con casco.

Toppomagullao- lamparoneao y camuflao

viernes, 7 de octubre de 2011

international melaxufla hot spot







Estaba yo por aquí, cotilleando el mundo estadístico éste de las visitillas al melaxufla, y cuál es mi pasmo, cuando veo que tengo visitantes que proceden de Rusia, Ucrania, Indonesia y China.

Sin duda deben haberse equivocao, porque aquí no se escribe ni en cirílico ni con carácteres chinescos.
Bueno, al menos, éso creo yo.
A saber qué coño significa melaxufla en ruso, bahasa o chino. No, quita, quita, mejor no saberlo.
Prefiero mantenerme en la ignorancia, que empieza el fin de semana y no tengo ganas de que me estalle la testa por demasiada ingesta de información.

Pues nada más, por ahora. Buen fin de semana. Y si estás en México, USA, Argentina o Canadá, además de los de aquí: gracias por la visita, thanks for the visit, spasiva, namasté, swaddika, etc...
Espero que os guste, y si no; pas de problemo: me la xufla.

Toppo sin fronteras international hot spot (me parto, me parto)

miércoles, 28 de septiembre de 2011

los que tienen que servir


Retomo actividez melaxuflil para relatar, algunos acoñtecimientos acaecidos estas dos últimas semanas.
Hace un par de jueves quedamos con l'Amantdelteatre, M'encantalafesta y Etmontounpollastre para ponernos al día de sendas actividades lúdico-vacacionales-ociosiles y aprofitando la bienentendida de que todavía estamos de veranito y de que de un momento a otro nos empezarán a chapar terrazas, nos trasladamos al mirador del migdia.

Tan pronto llegamos, oteamos el panorama y vemos que todas las mesas que dan a la parte chunga o sin vistas, están pilladas, por lo que decidimos pillarnos una en la parte guay o con vistas al puerto.
Denotamos que están preparadas para cenar, pero como son las ocho de la tarde y no hay casi peña solicitante, pensamos que si nos apoltronamos ahí un ratico, tampoco va a pasar nada.

Potter hace mutis por el foro porque se ha olvidao el fumeteo en el carro y M'encantalafesta y Etmontounpollastre, se van a por la bebida.
L'Amantdelteatre y yo nos quedamos guardando la mesa y charlando, al minuto de estar ahí, se nos acerca un camarero güei  y nos indica que esas mesas son para cenar.
Nos pregunta si vamos a cenar, le decimos que no lo sabemos todavía, que el resto de peña está pidiendo y que todas las demás mesas están pilladas. Nos dice que nos lo pensemos güei,que no mames güei y se larga llevándose una silla con él, sin importarle si somos 4 o 5 los que vamos a ocupar esa mesa. Parece que Potter va a tener que sentarse en el suelo. El niñato güei rezuma amabilidad por los cuatro costados.

Llega Potter, me pregunta si no había cogido una silla antes y si alguien le está haciendo luz de gas. Le digo que nadie hace luz de gas, que nos ha tocao un camarero un poco gilipollas y que se ha llevao la silla.
Llegan M'encantalafesta y Etmontounpollastre y plantifican las birras, patatillas y olivas en la micromesa. Se asoma el camarero güei de nuevo, esta vez el tono es más amenazador y desafiante que antes:
¿Habéis decidido ya lo que vais a hacer?
Cara de estupefacción y de no sé de qué collons m'estàs parlant de la parroquia.
Contestamos: No. No nos has dado tiempo a comentárselo. Acaban de llegar con las birras. ¿No nos podemos quedar aquí de momento y mientras decidimos? No hay nadie esperando mesa.

Nos cuenta que ese jueves ya no tenían que abrir, pero que han abierto para ver si cubren gastos, que él no tiene la culpa de que esas mesas sean para cenar, que nos vayamos al otro lado de una vez. Que si ocupamos la mesa a él no le habrá salido a cuenta subir a trabajar en moto. (¿?¿?)
M'encantalafesta le dice que se acaba de gastar dieciocho euracos en birras y que se la deje tomar en paz, o que le dé una alternativa.
El camarero se cabrea güei y se enroca de una forma absurda. Se inicia discusión entre M'encantalafesta, Etmontounpollstre y el camarero güei.

Etmontounpollastre hace una intervención corta aunque efectiva: mira güei: 1º a mí no tienes por qué hablarme en este tono porque yo a tí no te he faltado al respeto 2º te estamos pidiendo una alternativa y lo único que haces es echarnos 3º yo no vengo a contarte aquí los problemas que tengo en mi curro y te aseguro que te podría aburrir con ellos.

El camarero rebufa güei y nos deja ahí palplantaos cuando ve que se acerca el jefe. El jefe de la ceba, con la misma filosofía de servicio de mierda, cero capacidad de gestión y comunicación nefasta, nos vuelve a contar la misma monserga: Yo ya tenía que haber cerrado, pero he abierto hoy porque quería ver si se llenaría o no, pero claro, si no cubro gastos, bla, bla, bla... zzz
Se inicia discusión absurda de nuevo y finalmente cortamos por lo sano para decirle que nos dé una alternativa YA: nos la da, nos pasa a la zona chunga, antes llena y ahora no. Se saca hamacas de la manga.
Se podían haber ahorrao el tostón porque han quedao de puta pena. No volveremos más. Por cierto, menuda mierda de reputación le están granjeando a la birra que los esponsoriza: Pijo alternativo-Moritz.

Pequeño saltico en el tiempo, domingo mediodía, paseada por el born con el Sarcastrómetro, el Chicarrón del Norte, Potter, Taila la gossuna y los Vikingos y su churumbelita.

Nos dividimos con objetivo aposentamiento de trasero en terraza.Yo me he adelantao con Taila la gossuna, para ver si encontramos sitio en alguna pasada la zona de bullicio. Misión imposible y cansina de cojones.
El resto del equipo se ha largao por otra banda para hacer lo mismo. Parece que TODO el mundo se ha puesto de acuerdo en ocuparlas. Cabrones.
Potter y cía han tenido más suerte que yo, así que me toca recular y buscarlos. Toman posesión de una mesa en la terraza del Caliu en Allada Vermell, sí, sí, esa calle por la que pasea todo el mundo y nadie sabe cómo se llama.
Cuando llego y me siento, todos ya han pedido bebercio, menos Potter que está haciendo un viaje astral. La camarera brasilera me pregunta qué quiero y le digo que una clara, se va y al cabo de diez minutos, vuelve con la clara y nos pregunta que qué queremos comer, le decimos que no lo hemos decidido. Pone mohín de desaprobación. Se cansa y se larga, dejando a Potter con la palabra en la boca para pedirle la bebida.
Al cabo de un cuarto de hora viene y pedimos manduca. Potter le pide una coca cola, a lo que ella le responde: ¿estás de coña?
Lo flipamos.
Va trayendo la comida por fascículos, primero le toca a los vikingos y al Sarcastrómetro, luego a Potter y a  mí, y pasados tres cuartos de hora al Chicarrón del Norte que tiene el estómago en el subsuelo y de la indignación por la inoperancia de la tía, no sabe si hacer levantamiento de piedras con la brasilera o comerse la mesa.
La camarera brasilera se ha olvidao los pedidos en repetidas ocasiones, una crack del sector restauración. Para más Inri la comida no vale un chusquito, por lo tanto, tampoco volveremos más.
Ni que decir tiene que la propina se la están pintando al óleo.
Menuda jartura de peña que van de megamodernos y pseudoguais cuando no tienen ni puta idea de estar de cara al público.
Dios mío, ¡Cómo está el servicio!

Toppoexigente y poco que me quejo, coño ya!

viernes, 16 de septiembre de 2011

oratoria


Resulta que el 50% de las twins me llama hace unos días y me propone que vaya a su empresa a dar una charla sobre comuñicación. Le digo que sí, que me oriente un poco sobre lo que quieren que les cuente y quedamos en fijar fecha.
He estao preparándome el meeting a conciencia y ayer fue el día D.
Quedé con el 50% de las twins un cuarto de hora antes, por aquello de tenello tó bien preparao.
Pido botellita de agua o barrilete de coñac colgando del cuello a lo San Bernardo, que cuando me entra la verborrea, me deshidrato. Me facilitan agua. Mierda, no se fían.
Los asistentes a la reunión van llegando, atisbo caras soñolientas, pa mis adentros me alegro, así, si meto mucho la gamba, tampoco se van a enterar.


Empiezo la charla y parece que les he caído en gracia, voy haciendo la técnica del faro que aprendí en el máster. Mira por dónde, caigo en la cueng, de que algo sí he aprendido.
Me quedo con el jeto de uno que demuestra agobio contumaz, y que entra más de dos veces en su zona de confort. Espero que no sea  mi presencia, pero como nunca llueve a gusto de todos, que le den pol saco.

Estoy dando la chapa durante unos cincuenta minutos aproximadameng, pa mi sorpresa, no se han quedao sobaos pasiego encima de la mesa.
Mientras voy terminando, intento hacer memoria de qué me suena la cara del tío agobiao y no caigo, no caigo...
Termino. Ronda de preguntas. Pocas.
Mucha vergüen denoto yo por aquí. El capo da directrices a los pollos pa que hagan lo que tienen que hacer y se levanta la sesión.
Nos quedamos un rato charlandico con el jefe. Despedida y cierre.
Cuando arribo a casa, me viene un flash a la mente y ubico claramente al tío agobiao de la reunión.
Hace unos cuatro años, acudí con la ninja cumpleañera a la boda del 50% de las twins y el individuo en cuestión, estaba sentado en nuestra mesa.
Se pilló un pedo considerable y recuerdo que nos acompañó a la ninja y a mí a casa para cambiarnos el modelito bodorril por el de nocturnidez y alevosía. Y luego nos encontramos again con el resto. Le dijimos que tardábamos cinco minutos en cambiarnos.

Tardamos diez. Como resulta que era un agonías, lo encontramos en el bar de la esquina empinando el coding para no perder comba.
Así que la ninja y yo nos echamos unas cuantas risas a su costa. Básicamente porque acabó con la corbata a modo de diadema entre copichuel, bailoteo y copichuel.
No lo había vuelto a ver desde aquel día.
Me ha quedao la duda de si me recordaba por su pedo bodorril y le dió ataque de retraimiento, o si realmente la perorata que les solté le daba ganas de arrojar.

Por lo que a mí respecta, me comporté como un Toppo adulto: no me cogió ataque de vergüen, no tartamudeé, ni eructé en vivo; guardé la compostura como un buen profesional.

Y al abrir el ordeñata me encuentro un mensaje del 50% de las twins titulado: Olé.
Me he inflao y ahora doblo mi tamaño.
Me ha llenao de regocijo saber que pasar la noche previa sin pegar ojo por los putos nirvis, ha servido de algo.

Toppo orador

Actividad vacacional


Vuelvo al ataque del melaxufling, después de una eternidad de mutismo.

Este verano me he pegao unas vacaciones bien merecidas y Taila se ha empeñao en forzarme a hacer un cursillo intensivo de enfermería.
La muy perra ha tenido a bien regodearse en el mundo de la cagarrina, con lo cual, he desarrollao coñocimientos médicos a marchas forzadas. Con lo que todo esto supone: cada vez que nos la llevábamos corriendo al veterinario, viaje estratosférico a la cartera. Cojonudo.

Así que al estar de aquí para allá en modo vacacional, hemos ido dejando impronta por unos cuatro veterinarios distintos.

Resulta que la muy guarrona, de vez en cuando, tiene incontinencia cagarril y para adoballo, nos ha salido cropofágica. Y después de meterse el banquete, obviamente se encuentra de puta pena. Y yo, que he desarrollao instinto de papá gosuno protector, he estao pasando del desasosiego a la calma de forma cíclica.

En fin, que después de elucubrar con cincuenta millones de teorías distintas, a golpe de talonario, hemos dao con un profesional como la copa de un pino.
Tuve ayer la visita con el susodicho, es un doctor House a la veterinaria, te atiende él y 3 residentes más. Muy internacional todo, oyes (una residente de aquí, uno de Canarias y otra italiana). Al contrario que el personaje de ficción, muy amable y educativo él. Mr. House con 5 minutos de toqueteo y miramientos varios, parece ser que ha dao en el clavo.
Vamos a ver cómo responde al tratamiento.
Los fabricantes de papel de cocina me van a acabar haciendo la ola, no he ganao pa' scotex, kleenex y desinfectantes.
Agradeceré que deje de deposicionarse y vomitarse encima porque no he parao de cambiarme de uniforme: ora el de enfermero, ora el de marujón con fregona en mano.

Toppobotiquín

martes, 12 de julio de 2011

festivales, música y pintas de birra


Este fin de semana he sido partícipe del festival cruïlla. Esta vez, nos acompañaron M'encantalafesta, l'Amantdelteatre y Aprenentdeiogui que resulta ser la hermana de M'encantalafesta.
El viernes nos lo tomamos con cálmida-chicha y llegamos hacia las ocho de la vesprá. Allí nos reunimos con Campanilla y Peter Punk, fijos a este tipo de saraos, que ya llevaban un par de horitas dando rulos de concierto en concierto y de visiteo tasquil, birra p'arriba, birra p'abajo. Nos falta tiempo pa pillarnos los tiquets de la cata birral y empezar a calentar motores.
También nos acompaña Ojazos que ha llegao pelín más tarde, justo cuando le acabamos de dar el primer sorbo a la birreta.

Cabe mentar que este año encuentro el festival más hippijo que el año anterior, nos han maqueao una zona de chill out, la mar de coquetona, por aquello de estar degustando una birra y el aflaire de la depuradora a la vez.

Nos colgamos bastante en decidir a qué concierto queremos ir, y al primero que nos dirigimos es al de Antònia Font. M'encantalafesta está que se sale de contento, parece ser que ha comprao una botiga entera de chucherías porque no hace más que sacar chupa-chups, piruletas y chicles de su mochi.
Nos va enchufando chupa-chups y nos invita a mojarlos en la birra sentenciando: "així podràs dir que has mullat al cruïlles." El Potter, que se ha puesto en plan sommelier dice que el Kojac desvirtua el sabor de la birra y del juanantonio.
Me dejo llevar y lo bailo todo. De momento en plan de tranquis porque estamos esperando a Jack Johnson, un bé de Déu hawaiano: estiloso, cachetas y buen músico.
Cuando Peter Punk nos oye comentar cómo nos lo beneficiaríamos nos conmina a olvidar cualquier vil intención: el chaval está pillao y fuera de nuestro alcance. Dosis de realidez aplastante que ya sabemos, pero así de sopetón, como que te desinfla un poco.

M'encantalafesta no hace más que llenarme el vaso de cerveza. Intuyo una merluza del tamaño del yeti.
No sé qué hora es pero ya estoy harto de la birra, si tomo un poco más voy a ser un globo aerostático. Podría formar parte de la decoración del paisaje, por muy tentador que suene, paso millas.

L'Amantdelteatre me comenta que vaya con cuidao con los juanantonios que son mi perdición.Ya no me acordaba. Madre mía si lo son.
Nos hemos dejao la piel y las cuerdas vocales bailando y cantando con el hawaïano y ahora nos vamos hacia otros escenarios.

Ataque de visita lavabil generalizada y Campanilla, siempre acertada ella, apostilla que en ciertas ocasiones, sobretodo conciertiles de masificación, quiere tener una churra para poder mear en los conciertos.Asentimos.
Estamos tertuliando cuando se nos acerca un chico pidiéndonos un ibuprofeno. No llevamos. Le decimos que pregunte a los de Cruz Roja y empezamos a dilucidar para qué cocktail explosivo querrá éste el ibuprofeno.O nos ha visto cara de yonkarras o nos ha visto cara de puretillas.

Rumbo dirección concierto Maika Makovski, creo que Peter Punk y Campanilla se han quedado en otro escenario, o voy medio cegato y no los veo cerca. Me inclino a pensar que es lo segundo.

De camino al concierto, nos topamos con el birra-man. Nos ofrece cerveza, le decimos si considera que en nuestro estado es conveniente continuar incrementando el alcoholímetro. Le da igual, él vende birra y va a comisión.
Le preguntamos que cuánto vale y que si no le caemos lo suficientemente bien para regalárnosla, nos dice que a él le pagan 6€ por barril vendido. Como consideramos que es una miseria, intentamos convencerle de bebérnosla entre todos nosotros y llenar el tanque de meaos. Al menos se habrá empedao gratis, y nosotros también.
He entrado en un estado nebuloso y me coge ataque celestino, así que le intento presentar a nuestro birra-man a Ojazos y a Aprenentdeiogui, nunca se sabe. A ver si escarcean un rato.
El birra-man me dice que donde tiene la olla no pone el aparato. No insisto más. Tiene prou seny el chaval.

Arribados a este punto l'Amantdelteatre me arrastra hacia otros derroteros para liberar al pobre birra-man que acaba de mí hasta las pelotas. Ya llevaba ella razón, los juanantonios son mi perdición. Mira qué rodolín!

Me he ido apuntando perlitas que mis compis han ido soltando durante toda la noche, resulta que ahora sufro lagunas mentales y no recuerdo los porqués de mis apuntes...
Alguien habló de Grull, el rey de los guerreros, no sé si es persona, animal o cosa. Mencionao está.

Como nos hemos colgao un huevo hablando con el birra-man llegamos al concierto de la tal Maika ya concluido.
Potter se ha portao como un campeón, lleva un mes con el pie escogorciao, se ha hecho un esguince y me va cojeando por todas partes. No sabemos qué apodo ponerle. Si estuviera manco, sería el manco de lepanto, pero estando cojo, nos entran las dúbidas.
A tenor del pedal y que parece ser que son las mil de la mañana, se consensua retirarse a planchar oreja, mañana queremos repetir visita, que vienen los Madness.

Periplo pa buscar el carro, no soy el único que sufre amnesia. Visita lavabil cada cinco minutos. Bufeta con poco aguante. Lavabos oscuros.  No encuentro la manecilla. Dios mío me voy a quedar encerrao en un urinario. Me pasa la vida por delante de los faros pero como voy ciego, la veo a medias. Miedo escénico.
Llegamos al coche, me ubican detrás. Desde que me subo hasta que me bajo estoy intentando abrocharme el cinturón. Realmente necesito un descanso.

Pues no. Llegamos a casa, Taila está hipermegacontenta de vernos, para ella son las ocho de la mañana. La bajamos a darle un rulo para que mañana nos deje dormir la melopea.
Cuál es el escollono al llegar al parque cuando nos encontramos con otra chica, al mismo nivel de contento que nosotros, haciendo jugar a sus chuchos para que quemen energía. Festival canino a las 4 A.M.
Nos vamos por patas a planchar oreja.
Toppo resacón sin fronteras

miércoles, 6 de julio de 2011

el monólogo de la Mari


el lunes decidí entrar en una tienda de objetos de mimbre que tengo al ladito de casa para cotillear a ver si encuentro un cesto de paja. No las tengo todas conmigo porque me da a mí en el naso que esta peña venden al por mayor. Me da en el naso y lo he leído en el cartel de la puerta, pero quien no llora no mama así que voy a probar. Tendré que ser duro negociador que no estoy yo para almacenar 50 unidades de cestos de paja. Ni tengo sitio, ni ganas.
La cuestión es que pregunto, me inspeccionan un pelín y me dicen que sí, que pregunte por la Mari y que pase al fondo.
Paso al fondo. Pregunto por la Mari. La Mari contesta y me dice que mire y remene y que cuando me decida, que la busque.
Así que miro y remeno. Me decido, pillo el cesto y busco a la Mari.
La Mari, que a juzgar por su expresión todavía no ha tenido su momento all-bran, está atendiendo a un par de señoras que parecen clientes habituales de la empresa.
Estaba yo haciendo uno de mis viajes astrales esperando a pagar, cuando comunicándome con el planeta tierra, oigo a la Mari soltarles a las menchis: TOTAL, PARA EL SUELDO DE MIERDA QUE GANO, ME IMPORTA TODO UN CHUSCO.
No sé de qué va la cosa, pero al oir improperios, me quedo con el orejón enchufao a la conversa.
La conversa, que de hecho se ha convertido en monólogo, tira por unos derroteros de lo más bizarro.

La Mari dice que ella es enfermera titulada de geriátrico. Y muy buena. Que cuando se fue de la clínica que está a dos patadas de la tienda actual, le pidieron llorando que no se largara. Que podría volver cuando quisiera. De hecho los de la clínica le comentaron que si decidía volver echarían a la persona que estuviera ocupando su lugar....Y entonces se anima con aluvión de anécdotas: a mí se me han muerto de camino al lavabo, en la taza del water, detalles de color de piel,etc
A las otras les hace gracia y a mí que últimamente estoy sensiblón, me pilla un vahído cojonudo segundos después de haberme incomodao y haberme puesto el billete en la boca para que me cobre.

Con el babeo del  desmayo he dejao el billete asqueroso, en otras circunstancias me daría vergüen, teniendo en cuenta que todo es culpa del monólogo de la Mari, le pongo mirada desafiante, le paso el billete por el jeto y le digo que me cobre.
M'ha hecho un descuento y todo, tú.
A ver si aprendemos a comportarnos, hombre ya!
Joder, cómo está el patio...
Toppoaprensivo